Ser y Devenir 47

¿Han tenido hambre? Hambre en serio. Esa hambre que no puedes quitarte porque no tienes nada qué comer. Esa hambre interminable. El hambre que resiente la cabeza, que duele todo el cuerpo y que hace que te desvanezcas. Esa hambre que te hace alucinar. Hambre de verdad.

—¿Puerquito?

Busqué a mi perro por todos los vagones oxidados y nada, sólo yo y mi alma. Sin embargo, no se llevaron la pistola. La revisé y seguía teniendo dos balas. Suspiré hondo, me tallé los ojos y el conflicto emocional me hizo llorar un poco. Otra vez abandonado y solo. Quería aguantarme pero no pude, una fuerza de energía explotaba en mi ser y caí al suelo con el espíritu al revés. Comenzó, aunque muy levemente, un zumbido como de televisión en estática. Mis oídos se taparon, sentí el cuerpo frío y se me durmieron la manos.

—Eres un pendejo ¿lo sabías?

Levanté el rostro y, aunque al principio todo se veía borroso, pude identificar su voz de inmediato. Era mi hermano.

—¿No que eran tus amigos?

—¿Qué haces aquí?

—¿No que eras uno de ellos?

—¿Cómo me encontraste?

—Son unos malditos mugrosos.

—Ya no hables así.

—Son unos rateros.

—Sólo intentamos sobrevivir.

—Apestosos.

—No digas eso.

—¡Tú no eres como ellos!

—Sí lo soy.

—¡Son unos malditos mugrosos!

—¡Cállate!

—¡Por qué crees que te dejaron!

—¡Van a regresar!

—¡Te abandonaron!

—¡¡Cállate!!

Unos ladridos interrumpen todo, levanto el rostro y Puerquito comienza a lamer mi frente, mis mejillas y mis ojos.

—¿Con quién hablas? —me pregunta la Ñera sumamente extrañada.

—¿Estás bien? —me pregunta Samantha.

—Sí, sí, estoy bien —contesto levantándome del suelo, avergonzando por lo que pudieron haber atestiguado.

—Trajimos comida —dice la Ñera.

—¿Te gusta la pizza? —dice Samantha.

—Por supuesto.

Habían atracado con éxito guerrillero el contenedor de un lujoso restauran en Reforma, la energía me regresó de inmediato con el primer bocado y al final sentía una alegría que había olvidado desde muy pequeño. Simplemente comer.

 

Continúa 48

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Autor: Serner Mexica

Filósofo por la UAM, estudió la Maestría en la UNAM y el Doctorado en la Universidad de La Habana. Fue Becario de Investigación en El Colegio de México y de Guionismo en IMCINE. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia EMILIO CARBALLIDO por su obra "Apóstol de la democracia" y en el 2011 el Premio Internacional LATIN HERITAGE FOUNDATION por su tesis doctoral "Terapia wittgensteiniana".

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