Misión Arroyo: contener y ejecutar a Sosa y Olvera

La llegada de Raúl Arroyo a la Procuraduría del Estado de Hidalgo podría significar la cúspide de las investigaciones que seguramente existen en contra de personajes como Francisco Olvera Ruiz y Gerardo Sosa Castelán, puesto que hacía falta una cabeza fuerte al frente del brazo ejecutor de la ley.

Viejo conocido de Olvera Ruiz y Sosa Castelán, cuentan que ha mantenido rencillas con ambos personajes que le impiden tener algún favor guardado a cualquiera de los dos mecenas, por lo que su imparcialidad quedaría comprobada y sobre su lealtad al ejecutivo estatal no constarían dudas.

Por otro lado, debemos precisar que la gente que tenían en esta área de la legalidad, como bien lo mencionó Raúl Arroyo, era caracterizada por su falta de capacidad y eficiencia, como centenares de Ministerios Públicos que no logran siquiera culminar los expedientes que abren.

¿Qué puede esperar el estado que alguien con la experiencia profesional de Raúl Arroyo ocupe el cargo de Procurador? Tal vez se trata del perfil perfecto para encarar a dos de los hombres que son capaces de contratar al mejor abogado del país para defenderse y ampararse sobre lo que aún no consta en averiguaciones previas, pero podría ser parte del material de investigación que se ha ido trabajando desde hace un tiempo.

El cambio de titular en la PGJEH vino de gobierno, porque es una facultad que posee el ejecutivo, y lógicamente se está previendo un conflicto en el que los morenistas buscarían tener ventaja para colocar un Procurador cercano a ellos que les evite pisar la cárcel. La llegada de Raúl Arroyo es porque no pertenece a MORENA.

La meta son Gerardo Sosa y Francisco Olvera, junto con toda su gente, por lo que la apuesta por Arroyo es buena y pronto habrá resultados.

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