PRI, ¿cómo volver?

Desde el sepulcro más absoluto el PRI pretende regresar al escenario político con una pesada lápida que parece asfixiarlo.

¿Cómo volver?

No voy a entrar en una explicación teórica, pero el PRI es un partido populista, y como todos ellos, tarde o temprano experimenta grandes fracturas sociales, y tarde o temprano termina regresando ante su propuesta conciliadora y de empatía de intereses.

La debacle política tan estrepitosa que hoy vive el tricolor merece una reflexión en forma y el camino a seguir se encuentra en su base militante y en el poderío de los jóvenes, por ello, lo primero que debe hacer es darle mayor peso a sus fieles adeptos y en un segundo momento trabajar con la juventud para rescatar los principios que le dieron cabida como un partido que bajo la racionalidad de la institucionalidad podía construir un país.

¿Qué fue de la institucionalidad priista?

El PRI debe recordar que la institucionalidad pretendió dirimir la lucha entre caudillos y lo logró, dando el paso a un país donde las instituciones intervenían en la vida social y generaban oportunidades, lo cual en los regímenes priistas a partir de los años 80 se dejó de hacer y también se diluyó en la presencia regional.

¿Cómo operaba el priismo?

La presencia comunitaria y vecinal siempre fue importante, pero se hacía con apoyo de gobierno, concretando la pavimentación de una calle, creando un parque para niños, estrechando lazos vecinales y de incorporación a las bases militantes, amén del juego de prebendas ya conocidas que dejó de gratificar a sus cabezas orgánicas en comunidades, barrios y colonias.

¿Y la distancia de la cúpula?

La cúpula o élite del poder priista perdió la cercanía que le permitía tener presencia en el partido, se le olvidó que el poder se construye con los lazos primarios de la base militante, que no basta con aparecer en un mitin o acto proselitista, sino que debe refrendar su poder con los cuadros primarios del partido, debe conducirlos y eso implica presencia y ejercicio político, todo eso  desapareció y quedó en un acto de presencia de vez en cuando.

¿La alianza y negociación?

No le queda otra al PRI que aliarse con el PAN y el PRD para generar contrapeso político, pero mucho más importante, para operar con sobriedad y verdadero interés social, condiciones que generan confianza y credibilidad.

¿Cuándo regresar?

Nada indica que la futura administración de MORENA se caiga y que sus errores permitan que el PRI o el PAN puedan marcar alternancia en los próximos seis años; todo perfila al poder de MORENA y a sus grupos de poder para consolidarse y tener continuidad, por lo que el proyecto del tricolor debe ser proyectado a diez años con revisiones cada tres años, corroborando si las debilidades que lo llevaron al colapso subsisten.

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.