No se confundan, priistas

Martha Sáenz

La última parte de la “sesión” de la LXIV Legislatura del Congreso de Hidalgo transcurrió entre sombrerazos y gritos, con la bancada de los 17 validando la sesión por mayoría de votos para dar lectura al nuevo acuerdo firmado por Morena, el Panal, PRD y PT bajo la argumentación del sufragio ponderado para elegir a Humberto Veras Godoy como presidente de la Junta de Gobierno durante el primer año del período para el que fueron seleccionados.

Por su parte, la barra apodada “La Banda de Rojo” dijo que el acuerdo antes citado no posee validez jurídica porque existe un convenio previo firmado por todas y todos los coordinadores de bancada –excepto Morena- que valida a María Luisa Pérez Perusquía como presidenta de la Junta de Gobierno el primer año.

Ambas posiciones se leyeron durante la sesión, mientras las bancadas del PES y el PAN permanecieron en sus lugares sin meterse en la maratónica pelea. Por cierto, el coordinador de la bancada panista, Asael Hernández Cerón, es el mayor beneficiario, pues aprovechando la trifulca pide ser él quien presida la Junta de Gobierno durante el primer año y para lograr el apoyo de ambos grupos se ha ausentado, de nuevo, de la sesión. ¿Casual inasistencia?

Mientras los morenistas finalizaban la sesión, los priistas se quedaron dando posturas a los medios de comunicación, pero no pudieron retener la atención cuando Humberto Veras Godoy concedió su propia conferencia de prensa a las afueras del recinto legislativo.

En la sala se quedó “La Banda de Rojo”, que después de su deplorable conducta en la sesión del martes llevó solamente la mitad de la plantilla del CDE del PRI Hidalgo, donde lógicamente predominaban voces de varones que lograron el cometido al escucharse la petición de que no se llevaría a cabo la sesión por no existir condiciones –lo que no dijeron es que ellos estaban propiciando dicho escenario-.

Finalmente, los dos contrincantes emitieron sus posturas sobre el dilema jurídico que existe en la LXIV Legislatura, aunque los rojillos utilizaron las instalaciones del Poder Legislativo sin ningún problema y los guindas declararon a la prensa que no les han permitido entrar a las instalaciones con libertad, lo cual seguramente propició que las convocatorias sean emitidas por el que parece un organismo de prensa paralelo al del poder legislativo.

Gran polémica se ha desatado por los problemas al interior del Congreso hidalguense, generando opiniones nacionales. Aquí debemos precisar que esta opinión crítica es a integrantes de la “casa del pueblo” y fuerzas partidistas, no a la gente con ciertos vínculos políticos.

A ver: la mayor crítica a las y los diputados priistas es porque no han logrado generar una argumentación jurídica ante tribunales que les permita dejar el circo y hacer valer el primer acuerdo para elegir a quien presida la Junta de Gobierno. Segundo: es mayor el señalamiento a la Legislatura pasada que no logró modificar correctamente la ley para protegerse de la oposición, porque si bien es cierto que se trata de un movimiento político de cierta forma común en estos escenarios, no lograron el cometido, fallaron en su tarea, y hoy por hoy todos los problemas al interior del Legislativo se los deben a una especificación omitida por la anterior bancada priista.

Ahora bien, al Partido Revolucionario Institucional no se le critican sus estrategias sino la implementación, porque lo que pudo ser una toma ciudadana de tribuna impugnando que se respetara el primer acuerdo se convirtió en un desastre ocasionando por los ejecutores que ante su ansiedad de verse en cámaras se exhibieron y salieron quemados.

Luego, todo lo descrito es de acceso público en diferentes redes sociales –los videos del Congreso del Estado de Hidalgo no, a esos les quitan el sonido cuando quieren-, entonces, las declaraciones de Mayka Ortega Eguiluz y María Luisa Pérez Perusquía en la conferencia de prensa del martes son contradictorias con la cantidad innumerable de videos y fotos que son de acceso público en las redes sociales.

Insisto: la crítica no es a sus estrategias, sino a su ejecución y ejecutores. Primero, diputadas y diputados priistas bien pudieron reformar la ley y ampararse de la oposición, pero no lo lograron porque omitieron una descripción; segundo: la crítica al PRI no es por intentar evitar la lectura que tuvo lugar ayer, sino por la obscenidad del actuar de sus titulares, que redujeron su logo a una barra violenta de admiradores del balompié.

Es importante especificarlo, porque ahora mucha gente busca escudar sus fallas tratando de dar sentidos diferentes a las opiniones publicadas, como la de quien escribe y compañeros de Effetá. Tampoco se vale.

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