Freddie Mercury revive conciencia sobre el SIDA

Quizá la campanada del año en la pantalla grande es Rapsodia Bohemia, película biográfica sobre Freddie Mercury que vuelve a poner en el ánimo de la gente la vigencia del SIDA como pandemia no controlada, pero que con el correr de los años ha perdido fuerza en la memoria colectiva.

En los hechos, fue el mismo celuloide de Hollywood el que se encargó de destapar el “virus del amor” cuando el actor norteamericano Rock Hudson declaró que tenía SIDA, enfermedad que entonces sólo se le achacaba a los homosexuales y de la cual poco o nada se sabía, pero al ser mortífera cobró notoriedad e hizo despertar a una sociedad que se mantuvo con una alta dosis de hipocresía sobre la sexualidad, negando en muchas ocasiones lo que ya no se podía tapar con un dedo: que el ejercicio de la sexualidad es consustancial a las lógicas de la sociedad.

En los inicios del SIDA se asumía que la enfermedad sólo la generaban los homosexuales, pero eso duró menos que un pedo en un huracán, porque cuando empezó a atacar a la población heterosexual las cosas se volvieron negras y su notoriedad no pudo ser escondida.

Entonces surgieron dos bandos sociales, por un lado los católicos y conservadores que se negaban a que los gobiernos y las escuelas impartieran información preventiva y se sugiriera el uso del condón -por cierto, se convirtió en articulo indispensable y las fábricas que lo producían incrementaron ostensiblemente sus ganancias-, y por otra parte estaban los ciudadanos que aceptaban la actuación del gobierno y el uso del condón como forma de prevención de la enfermedad.

Fue también Hollywood quien con la película “Philadelphia”, protagonizada por el actor Tom Hanks, se encargó de advertirle al mundo que el “virus del amor” no era un juego y que se debía de hacer conciencia, porque en los hechos morían personas eminentemente jóvenes y de manera brutal, por lo que la enfermedad fue enfrentada y se logró la creación de mejores retrovirales pero que aún no llegan en todos los casos a evitar la muerte, además que son sumamente caros, por lo que no todo mundo accede a ellos.

El caso de Freddie Mercury, vocalista de The Queen, no sólo fue dramático, sino que es una excelente lección de que el SIDA puede enfermar a cualquiera, por lo que vale la pena no olvidarnos del “virus del amor”.

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

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