Guardia Nacional, ¿por qué la urgencia y necedad?

Este lunes en la comunidad de El Aserradero, en el municipio de Cuautepec -uno de los más señalados por huachicoleo en Hidalgo-, un vehículo tripulado por jóvenes no se quiso detener en un retén del Ejército y dicen que los militares dispararon y privaron de la vida a dos hermanos. Este hecho se ha prestado a juicios severos en contra de la creación de la Guardia Nacional (que se pretende dejar a cargo del Ejército), rechazada por muchos por la forma como los elementos castrenses actúan y por su formación, diseñada para derrotar al enemigo y no para la protección de los ciudadanos o el control de civiles, pero sobre todo porque la agenda histórica del Ejército señala acciones violatorias de los derechos humanos y abusos por la formación de las fuerzas armadas.

La petición, que crece y se manifiesta en las audiencias públicas donde distintos personajes y organizaciones se muestran en contra del intento de reformar la Constitución para crear la Guardia Nacional militarizada, nos habla de un escenario de rechazo a esta posibilidad, pero también de la obsesión y urgencia del nuevo gobierno para esta figura que en el fondo refleja el temor del presidente ante una realidad no vista en su tamaño real cuando candidato, y que ahora le obliga a medidas que antes rechazaba.

Lo peor de todo es que AMLO se ve solo y no se asoma la presencia de colaboradores que se la jueguen con él con trabajo y asesoría inteligente para dar respuestas adecuadas al grave problema de seguridad en medio de una realidad preocupante y aderezada con casos como el huachicoleo.

La Guardia Nacional puede ser una respuesta, pero bien manejada y no con afirmaciones de abuso y prepotencia como la de Mario Delgado, el jefe Moreno en el Congreso que dijo: “La Guardia  Nacional va, porque va”, sin más argumento que la convicción personal de que son más fuertes porque son más y háganle como quieran.

Esto es algo parecido a lo que dijo, con tono de poder y soberbia, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, cuando le preguntaron cuánto más duraría el desabasto de gasolina y contestó: “El tiempo que haga falta”, sin ninguna puerta de solución, lo que hizo crecer la imagen de prepotencia y la carencia de un plan serio del gobierno federal.

Y sobre el tema de seguridad, lo que se ve son sólo brincos y brincos, en busca de justificaciones para tener esta Guardia sin ver que la seguridad nacional en manos del Ejército es un riesgo innecesario por todos los hechos que se tienen de actuaciones desafortunadas de las fuerzas armadas.

HIDALGO LE ENCONTRÓ LA HEBRA A LA MADEJA

El gobernador Omar Fayad creó la FUERZA ESPECIAL CONJUNTA (FEC), que puso en marcha el 10 de julio de 2018 y está compuesta por 400 elementos provenientes del Ejército, Pemex, PGR, la Policía Federal y desde luego las fuerzas de seguridad estatal al frente, clave de los éxitos alcanzados hasta el 12 de diciembre con un millón de litros recuperados, 278 detenidos y mil 316 vehículos remitidos, es decir que tan sólo en dos meses de trabajo encontró en la práctica una manera seria y segura de incorporar el Ejército a las acciones de seguridad.

Esta parece ser la hebra de la madeja y que Fayad le encontró para que el Ejército -al que por cierto le pagó- estuviera como respaldo de este programa de seguridad con logros importantes. Ya en los hechos, es la salida para la Guardia  Nacional, pues estaría el Ejército como respaldo de acciones de seguridad, pero con mando ciudadano.

De esta manera se cumpliría con la petición de que las fuerzas armadas sean incorporadas en casos excepcionales, subordinadas a corporaciones civiles y como elemento complementario de los programas de seguridad con la fiscalización de órganos ciudadanos. Hidalgo abrió esta puerta, ojalá se aproveche porque cuando se dan otras circunstancias pueden pasar cosas como las de El Aserradero.

Por cierto, el ahora presidente había dicho en campaña que el Ejército debía regresar a los cuarteles y ahora quiere que sea la cabeza de la Guardia Nacional con el rechazo de sus mismos incondicionales.

LA SEGURIDAD EN HIDALGO

Desde su toma de posesión, el 5 de septiembre de 2016, Omar Fayad hizo del tema de seguridad un compromiso fundamental de su gobierno cuando dijo: “Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que los hidalguenses de todas las edades vivan una vida libre de violencia. Seguiremos posicionando a Hidalgo como uno de los estados más seguros del país”.

Para ello, el 3 de agosto de 2017, junto con el entonces secretario  de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, puso en marcha el programa HIDALGO SEGURO con la entrega de 350 unidades motoras y el apoyo de drones, un avión táctico con cámara de vigilancia y sistema de geolocalización. El 10 de julio entró en acción la FUERZA ESPECIAL CONJUNTA. Se debe considerar también en los trabajos para darle seguridad a Hidalgo la instalación de más de 10 mil cámaras de video, 38 arcos carreteros y la construcción casi terminada de un C5: Centro Estatal de Comando, Comunicación, Cómputo, Control y Coordinación de Inteligencia sobre la carretera México-Pachuca, que está llamado a ser el más moderno de México.

Se persigue un objetivo con estas acciones: que Hidalgo esté calificado como estado seguro pese a estar rodeado de entidades con graves problemas en seguridad, como y la propia capital del país, que nos crean problemas serios en esta materia.

LO ÚLTIMO

Hace poco decíamos en este portal que en 2019 se daría una verdadera cacería en contra de los expresidentes de México para darle circo al pueblo y recuperar aunque sea una poca de la popularidad perdida por AMLO debido a medidas poco afortunadas, como la cancelación del aeropuerto, dejar sin trabajo a miles de familias con modos cavernarios y más recientemente el desabasto de gasolina, con bases buenas para frenar el huachicoleo pero orquestado con las patas.

En nuestro estado se da el caso del Grupo Universidad, que se vuelve cazador del exgobernador Manuel Ángel Núñez Soto y la pretensión de involucrar al gabinete de Omar Fayad, tomando como bases denuncias que el mismo presidente López Obrador rechazó y se vuelven a presentar en el periódico de Gerardo Sosa y sus tiradores, porque equis personaje así lo dice.

Es la hora del circo.

En todo caso, si hay bases serias, la ley tiene un camino; lo demás es grilla.

Autor: Adalberto Peralta Sánchez

Nací el 11 de mayo de 1946 en un pueblito que tiene una laguna con patos y un parque con bancas con el nombre grabado del donante. Una de esas bancas tiene el nombre de mi padre. Estudié Filosofía y ejerzo el periodismo desde hace varios años. Colaborar con mi hijo en EFFETÁ me llena de orgullo. Trataré de hacerlo bien.

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