Los crímenes de Pinochet

Chile está en riesgo de volver a experimentar un gobierno con tintes de dictadura, pues desafortunadamente la memoria del genocidio perpetrado por Pinochet no está presente en todos sus ciudadanos.

Chile se debate entre los demócratas y los fascistas. Las sombras de los crímenes, praxis de tortura, campos de concentración y exilio resurgen frente a la elección presidencial que en segunda vuelta habrá de sellar el porvenir de un país herido en su memoria y enfrentado al crimen de Estado, en los pasos violentos de lo que implicó la dictadura de Augusto Pinochet y que hoy, en manos del ultraderechista José Antonio Kast, del partido republicano, nuevamente pisotea las grandes alamedas.

El estadio nacional, Villa Grimaldi y tejas verdes fueron campos de concentración donde miles de chilenos fueron asesinados, muchos de ellos enterrados en cementerios clandestinos, tirados al mar o simplemente desaparecidos por los milicos que se convirtieron en los verdugos de su pueblo, sin que nada ni nadie detuviera el genocidio que enlutó mi patria.

Al igual que miles de chilenos, mi familia fue perseguida por la dictadura y junto con mis padres pasamos al exilio; fueron tiempos de cólera, de maldad y terror del carnicero con la complicidad de muchos gobiernos que se callaron y apoyaron al dictador Pinochet, mientras los crímenes de Estado se cometían sin miramientos ni escrúpulos, tiñendo de sangre la Cordillera de los Andes. 

En estos tiempos, pocas personas recuerdan el genocidio de la dictadura chilena; el tiempo en la memoria de los pueblos parece imponer el sigilo de la verdad, poca gente se instruye para que la historia no se vuelva a repetir; porque no importa si es Auschwitz o Villa Grimaldi, donde está la bota asesina del carnicero el holocausto es suficiente para dejar una huella indeleble en la conciencia cierta de aquellos que fueron asesinados y de su legado de humanidad.

Chile es un país herido, fragmentado por las sombras del fascismo; es un pueblo que jamás podrá reconciliar su memoria, porque las huellas del asesinato genocida no podrán ser olvidadas, pese a que los miserables pretendan disfrazar el crimen, la felonía y la traición.

Allende advirtió, con pesar, la presencia siniestra del fascismo en Chile que extirpó la democracia en esos días aciagos; pero la lección no ha quedado clara en todos, por lo que el negacionismo y la ignorancia son la receta que hoy parece encumbrar a José Antonio Kast como el mesías de la memoria de la dictadura.

 

Consultoría política y lectura de Tarot: [email protected].

Suscríbete a mi canal de YouTube: “Ciudadanía de kristal”.

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.


ARCHIVADO EN:
, , , , , , , , ,



Right Menu Icon