Investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) detectaron una elevada concentración de microplásticos, especialmente de origen textil, en cuerpos de agua de la región Tula-Tepeji, por lo que consideraron necesario implementar medidas de control y mitigación para restaurar la salud ecológica del área y apoyar los esfuerzos federales en materia ambiental.
Jhovani Enrique Bornacelli Camargo, científico de la Escuela Superior de Tepeji (ESTe), explicó que, a través del Grupo de Investigación “Aplicaciones Tecnológicas de Nanomateriales en Fotónica y Nanoingeniería”, se identificaron aproximadamente 100 fibras plásticas por cada 20 mililitros de agua, principalmente de nylon y poliamida. Estas partículas provienen del lavado de ropa, descargas industriales y basura que llega a la Presa Requena, así como a los ríos Tepeji y Tula.
El experto advirtió que, aunque estas partículas no son visibles a simple vista, pueden detectarse mediante equipos y técnicas avanzadas, como microscopios ópticos y electrónicos. En este contexto surgió el proyecto “Evaluación de la contaminación por microplásticos y nanoplásticos en cuerpos de agua de la región Tula–Tepeji mediante técnicas de espectroscopía óptica lineal y no lineal”, con la finalidad de estudiar la presencia e impacto de estos contaminantes.
Conocer la cantidad, tamaño y tipos de estos materiales es fundamental para entender las causas locales de su propagación, así como los riesgos que representan para el medio ambiente y la salud pública, pues estudios realizados en animales demuestran que los microplásticos menores a 10 micrómetros pueden atravesar barreras biológicas, acumularse en el hígado y el cerebro, y provocar inflamación y alteraciones en el comportamiento.
Frente a estos riesgos, la prevención juega un papel determinante; por ello se proponen soluciones como reducir el uso de plásticos desechables, fomentar envases de vidrio, mejorar el manejo de residuos y regular descargas industriales. Además, se sugiere investigar la descomposición química por efectos de luz en plantas de tratamiento de aguas residuales, aunque esta opción es costosa y requiere más pruebas científicas.
Cabe mencionar que este proyecto, financiado por el Fondo Hidalgo 2025, cuenta con la participación activa de estudiantes y contempla una segunda fase que integrará el estudio de la Presa Endhó, con el objetivo de convertirlo en un referente para la evaluación de programas de restauración ecológica en la zona.







