Este lunes el gobernador Omar Fayad Meneses tomó protesta al comité organizador de la XI Cumbre Hemisférica de Alcaldes 2017, que se llevará a cabo del 23 al 26 de agosto en Pachuca y que contará con la presencia de destacados ponentes y conferencistas, así como de mil delegados que expondrán y construirán alrededor del tema del desarrollo municipal.
Será uno de los eventos más espectaculares que haría las veces para preparar el escenario del informe de gobierno del mandatario hidalguense, quien podría presumir la fiesta municipalista como trofeo de su primer año de labores.
Reconociendo los graves problemas de gobernabilidad que se han suscitado durante los primeros meses de la actual administración estatal, entre los que han sobresalido los conflictos sociales violentos y el incremento de los índices de inseguridad, debemos agregar que no parecen obedecer a circunstancias fortuitas o el “afloje” común en los inicios sexenales.
Todo apunta a que la ingobernabilidad ha sido fraguada por un importante grupo de detractores del gobernador cuyo objetivo es crear “el peor gobierno en Hidalgo”, pues lógicamente acarrearía como consecuencia el desplome de cualquier capital político que pueda crear estos seis años.
No en balde se ha venido hablando de la alternancia como una fuerte posibilidad para los caminos hidalguenses que permitiría a Omar Fayad Meneses abrir la puerta a una democracia autosustentable, lo cual podría traer un arma de doble filo, pues una alianza “independiente” entre algunos tricolores sería imparable; otra opción se posicionaría en el PES y una más en algún abanderado que logre acaparar simpatías de los votantes.
Regresando al tema que hoy nos atañe, deberemos enlistar a actores políticos que podrían albergar resentimientos contra el primer mandatario hidalguense, y claro está, son totalmente predecibles.
Si Roberto Pedraza Martínez llegara a buscar perjudicar el evento de la IX Cumbre, muy seguramente orquestará manifestaciones subidas de tono en la capital hidalguense acompañadas de cierres de vías de comunicación para obstaculizar la llegada de los asistentes y por supuesto que resaltará la condición indígena como bandera. A nadie le extrañe que eventualmente nos visite el EZLN, que se geste algún organismo (de connotación espectacular y no) paramilitar o hasta el lanzamiento de candidatos independientes, debemos recordar que la asociación ya existe bajo el nombre Consejo Supremo Hñähñú.
José Antonio Rojo García de Alba indudablemente va a acelerar el desarrollo de problemas por tierras comunales despertando riñas que llevaban años apagadas, generando el coyuntura mediática a los alcaldes que no respondan a sus intereses, para recibir el magno evento en medio de una situación de inseguridad tan grave que sea noticia nacional, largas marchas de multitudes campesinas denunciando diversos problemas de competencia estatal (curiosamente), cierre de carreteras y hasta plantones, recordemos que un buen financiamiento hace grandes movimientos.
Por cierto, es en los terruños de Pepe Toño Rojo donde se ha agravado el problema de los huachicoleros, esperemos que no se deba a vendettas personales.
Aunque las anteriores alteraciones podrían convertirse en contenibles junto a la mayor amenaza del gobernador que, dicen, se sitúa en el grupo olverista, que día a día progresa en la elevación de índices de inseguridad con delincuentes ajenos a la entidad que son noticia por la ejecución de una serie de crímenes pocas o en ninguna ocasión vistos, llenando a la ciudadanía de temores bien fundados.
Mucho se ha escuchado sobre la presencia de células delincuenciales que destrozan la paz social en el estado con fines de venganza política para denostar la experiencia del mandatario hidalguense en el tema de seguridad.
No es casualidad que justo el día que se anunciara la Cumbre Hemisférica de Alcaldes se diera un robo a mano armada justamente en la plaza comercial más concurrida de la capital hidalguense, volviéndose de relevancia trascendental al grado de opacar totalmente el anuncio del gobernador y poner en tela de juicio las capacidades de seguridad para albergar una cumbre internacional.
De ser cierta la teoría sobre el estratégico avance de la delincuencia, nos encontraríamos con que fácilmente de junio a agosto se vivirá la peor asolada de delincuencia en el estado, probablemente pronto estaremos presenciado un par de eventos que generen un pánico inmenso como para ser nota nacional y sentar precedente a la imposibilidad de realización de una cumbre de tal alta envergadura por motivos de seguridad.
Y pasa que el gobernador Omar Fayad no la tiene nada fácil, pues no sólo realiza el ejercicio de un gobernador sino también de un estratega que constantemente debe salir a contener desastres sociales y un asesor permanente en materia de seguridad que no puede descuidar ni uno de los conflictos recién surgidos, pues es un monstruo potencial.
Difícil el panorama que sortea el gobernador, y pese a todo, no han logrado ensuciar su imagen.







