La jornada fue violenta en la planta cementera de Cruz Azul, en Tula, donde policías estatales fueron recibidos con cohetones, pedradas, disparos y bombas molotov durante un operativo de acompañamiento judicial.
De acuerdo con el reporte oficial de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, el despliegue se realizó en apoyo a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, que ejecutaba una diligencia de cateo como parte del proceso de restitución del inmueble.
Para la intervención se movilizaron más de 450 elementos estatales con equipo antimotines, escudos y protección personal —sin portar armas de fuego— además de 104 patrullas, 7 ambulancias y 7 grúas.
HUBO DOS ATAQUES
En un primer momento, un grupo de personas apostadas en el exterior de la planta lanzó cohetones, piedras y realizó detonaciones de arma de fuego. Un agente resultó lesionado y recibió atención médica inmediata.

Posteriormente, los uniformados fueron nuevamente agredidos con bombas molotov, combustible incendiario, petardos, objetos contundentes y armas punzocortantes. En este segundo evento, un elemento fue herido con arma blanca y trasladado a un hospital para su atención.
El saldo material también fue significativo: 10 patrullas presentaron daños por impactos de bala y golpes con objetos contundentes y punzocortantes.
Detenciones
Durante el operativo fueron aseguradas 33 personas. A dos de ellas se les decomisaron armas de fuego, las cuales quedaron a disposición de la autoridad correspondiente.
La Secretaría de Seguridad Pública reiteró que continuará actuando en coordinación con autoridades ministeriales y judiciales para preservar el orden y la paz social en Tula y el resto del estado.








