Con recursos propios, Tulancingo concluye obra en Nicolás Bravo y alista más proyectos

Con una inversión de más de 2.5 millones de pesos, el Ayuntamiento de Tulancingo concluye el reencarpetamiento de la calle Nicolás Bravo y anuncia el arranque de nuevas acciones de obra pública durante enero, enfocadas en vialidades y alumbrado.

Con una inversión de 2 millones 596 mil pesos de recursos propios, este jueves concluirán los trabajos de reencarpetamiento de la calle Nicolás Bravo, una de las vialidades primarias de mayor relevancia para la movilidad y conectividad del municipio de Tulancingo.

La obra se ejecuta en una extensión de 450 metros lineales, mediante la aplicación de mezcla asfáltica en caliente con un espesor de siete centímetros, lo que permitirá ofrecer a la ciudadanía una superficie de rodamiento renovada, segura y con mayor durabilidad.

El ayuntamiento informó que, hasta el 7 de enero, se registra un avance del 70 por ciento, destacando que los trabajos avanzan a buen ritmo para cumplir con los tiempos programados y restablecer el tránsito vehicular en óptimas condiciones.

De manera complementaria se dio a conocer que durante el presente mes se pondrán en marcha nuevas acciones de obra pública, entre las que destacan el reencarpetamiento del crucero Genisa, la instalación de nuevo alumbrado público en el acceso a Tulancingo, frente a Plaza San Francisco, así como la conclusión de la calle Rayón, en el tramo comprendido entre Ocampo y el bulevar La Morena.

En lo referente al reencarpetamiento del crucero Genisa, se contempla una inversión cercana a un millón de pesos, también con recursos propios. Los trabajos iniciarán después de la segunda quincena de enero, con el objetivo de evitar empalmes de obra. En esta zona se aplicará igualmente una carpeta asfáltica de siete centímetros de espesor, debido a que el deterioro existente ya no permitía soluciones mediante bacheo.

Respecto a la calle Rayón, actualmente la Comisión de Agua y Alcantarillado de Tulancingo realiza trabajos de introducción de líneas de agua potable. Una vez concluidas estas labores se procederá a la aplicación de concreto hidráulico, seguido de un proceso de fraguado de 28 días, periodo durante el cual no se permitirá el paso de automotores, a fin de garantizar que el pavimento alcance su máxima resistencia y vida útil.