El encargado de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJEH), Francisco Fernández Hasbun, informó que, tras los hechos suscitados en la cementera Cruz Azul el pasado jueves durante un operativo para recuperar las instalaciones, fueron detenidas 33 personas.
De ellas, dos ya fueron vinculadas a proceso por los delitos de portación de arma de fuego y narcomenudeo, y se mantienen en prisión preventiva justificada.
Detalló que otros 31 individuos se encuentran en espera de resolución por los infracciones de desobediencia, resistencia de particulares, pandilla y portación de arma de fuego; una más enfrenta los mismos cargos, además de portación de arma de uso exclusivo. La continuación de la audiencia inicial está programada para el 19 de febrero a las 8:30 horas, cuando se definirá su situación legal.
Asimismo, indicó que existen dos carpetas de investigación por violaciones contra la libertad de expresión, lesiones, daño a la propiedad y robo. Durante el operativo, el reportero Alejandro Torres denunció mediante un video que fue agredido por elementos policiales.
También señaló que la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) inició una denuncia por los daños ocasionados a sus patrullas.
Durante la conferencia matutina en la sede del gobierno estatal, relató que el dispositivo realizado la madrugada del jueves 12 de febrero en la planta cementera de la cooperativa, ubicada en Jasso, municipio de Tula de Allende, se llevó a cabo en cumplimiento de la orden judicial 40/2026.
El objetivo fue levantar el aseguramiento del inmueble donde se ubica y devolver las instalaciones que permanecían en manos de un grupo de trabajadores desde hace cinco años, debido a una disputa interna.
Finalmente, detalló que la Fiscalía del Estado de México solicitó a la instancia a su cargo el acompañamiento de elementos de la Policía Estatal. Tras las acciones, las 33 personas fueron puestas a disposición de la PGJEH.








