Dolorosa eliminación

México comenzó con dos triunfos en el Campeonato Mundial de Béisbol, pero dos derrotas consecutivas frente a Estados Unidos e Italia terminaron por eliminar a la novena nacional, dejando nuevamente dudas sobre su desempeño internacional.

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Por: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.

Pese a un buen inicio en el Campeonato Mundial de Béisbol, con dos victorias consecutivas, la selección mexicana terminó eliminada tras encadenar dos derrotas que sepultaron sus aspiraciones.

Y aunque el manager Benjamín Gil se niega a calificar el resultado como un fracaso, lo cierto es que el equipo nacional volvió a quedarse corto en un torneo internacional.

México debutó con una victoria 8 carreras a 2 sobre Gran Bretaña, en un duelo que se mantuvo cerrado hasta la séptima entrada, cuando el marcador estaba empatado a una carrera. Fue entonces cuando Jonathan Aranda conectó un homerun de tres carreras que prácticamente sentenció el encuentro. El triunfo tuvo un valor adicional: fue la primera vez que México gana su juego inaugural en este certamen.

Posteriormente, la ofensiva mexicana se desató frente a Brasil, a quien aplastó 16 carreras a 0. En esa exhibición destacaron los cuadrangulares de Alejandro Kirk, Jared Duran, Alex Thomas y Julián Ornelas, en una noche redonda para el bateo nacional.

Sin embargo, el panorama cambió frente a Estados Unidos, rival al que México había superado en campeonatos anteriores. En esta ocasión cayó 5 carreras a 3, a pesar de dos cuadrangulares de Jared Duran. Un mal relevo de Jacob Cruz, quien permitió las cinco carreras tras haber sido golpeado en la pierna por un batazo de Brian Harper, terminó inclinando el partido.

La eliminación se consumó en el juego decisivo contra Italia, donde la novena mexicana prácticamente no ofreció resistencia y cayó 9 carreras a 1. Los italianos conectaron cuatro homerunes, tres de ellos de Pasquantino, quien curiosamente no había pegado hit en todo el campeonato. La pregunta inevitable quedó en el aire: ¿acaso no fue estudiado?

Desde antes del torneo se advertía la falta de pitcheo abridor. Los jóvenes Álvarez, González y Ortiz cumplieron defensivamente, pero se extrañó el bateo de Luis y Ramón Urías, quienes decidieron bajarse del barco antes del inicio del campeonato.

Ni siquiera contar con un cerrador de la categoría de Andrés Muñoz marcó diferencia, pues en los dos últimos encuentros México llegó perdiendo a las entradas finales.

Así, la selección mexicana se despidió con una dolorosa eliminación, sobre todo porque existía la expectativa de repetir el destacado desempeño del anterior Mundial. Para colmo, también se esfumó la esperanza de clasificar a los Juegos Olímpicos.

El resultado deja una reflexión incómoda: una liga nacional saturada de extranjeros y con pocas oportunidades para el talento mexicano.

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Por: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.






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Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.

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