El reto de la paridad municipal

La propuesta de reforma a la Constitución de Hidalgo introduce ahora un elemento distinto: no se trata únicamente de impulsar condiciones para competir, sino de asegurar que el resultado final garantice que la mitad de los ayuntamientos estén encabezados por mujeres. Este matiz traslada la discusión del terreno de las oportunidades de acceso al del diseño mismo de la integración de los gobiernos municipales.

En el Congreso de Hidalgo se ha planteado una propuesta de reforma a la Constitución local para que el 50% de los ayuntamientos sean gobernados por mujeres. La iniciativa, más allá de su impacto político inmediato, abre una discusión de fondo sobre la forma en que la igualdad sustantiva puede impactar en el ámbito municipal.

En los últimos años México ha avanzado de manera significativa en materia de paridad de género en la vida pública. La presencia de mujeres en cargos de elección popular ha dejado de ser excepcional y ha pasado a formar parte de una exigencia democrática respaldada por reformas legales y por la evolución de la cultura política. Hidalgo ha sido parte de este proceso, reflejado en un incremento sostenido de la participación y liderazgo de mujeres en los gobiernos locales.

Hoy, el estado vive un momento inédito: 41 ayuntamientos son encabezados por mujeres y 43 por hombres. Este equilibrio histórico se explica por medidas adoptadas por el órgano electoral en el proceso electoral de 2024 orientadas a revertir rezagos en municipios que nunca habían sido gobernados por mujeres, así como por triunfos obtenidos por candidatas en competencia directa con hombres en otros municipios.

La propuesta actual introduce ahora un elemento distinto: no se trata únicamente de impulsar condiciones para competir, sino de asegurar que el resultado final garantice que la mitad de los ayuntamientos estén encabezados por mujeres. Este matiz traslada la discusión del terreno de las oportunidades de acceso al del diseño mismo de la integración de los gobiernos municipales.

Más allá de posiciones a favor o en contra, la iniciativa debe generar una reflexión sobre el sentido y los alcances de establecer en la Constitución de Hidalgo un porcentaje específico en la integración de los ayuntamientos. La medida busca consolidar un proceso de inclusión que ya ha mostrado resultados, pero también plantea preguntas sobre cómo armonizar este objetivo con la diversidad política, social y territorial de los municipios del estado.

La experiencia reciente muestra que las acciones afirmativas han sido determinantes para abrir espacios a las mujeres en la política local y modificar inercias históricas que durante décadas limitaron su acceso a los cargos municipales.

No obstante, el alcance constitucional de la medida exige una reflexión serena y plural. Las reformas de esta naturaleza no sólo responden a una coyuntura política, sino que deben diseñarse para resolver problemas públicos reales y no sólo para establecer principios en abstracto. El reto será que la igualdad sustantiva se consolide como un avance democrático sólido, acorde con la diversidad y las realidades municipales de Hidalgo.