Hidalgo bajo alerta: frente frío 37 trae lluvias fuertes y descenso térmico

El ingreso del frente frío número 37 provocará lluvias de hasta 50 mm en zonas serranas de Hidalgo, temperaturas mínimas de 0 a 5 °C y rachas intensas de viento con posibles tolvaneras.

El frente frío número 37 y su masa de aire ártico asociada generan este 22 de febrero un cambio significativo en las condiciones climáticas de Hidalgo, con lluvias fuertes, descenso de temperatura y rachas de viento que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora.

De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperan chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 milímetros en la Sierra Alta, Sierra Gorda, Huasteca y Sierra de Tenango, precipitaciones que podrían estar acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo.

Las autoridades advierten que estas lluvias podrían generar encharcamientos, crecida de ríos, deslaves e inundaciones en zonas de ladera, por lo que se recomienda a la población extremar precauciones, especialmente en comunidades serranas.

En cuanto a las temperaturas, se prevé un marcado descenso térmico con mínimas de 0 a 5 grados Celsius en zonas serranas del estado, principalmente durante la madrugada y primeras horas del día. El ambiente será frío por la mañana, con bancos de niebla que podrían reducir la visibilidad en tramos carreteros y áreas urbanas.

Asimismo, se pronostica viento del este y noreste de 40 a 50 km/h, con rachas de 60 a 80 km/h y posibles tolvaneras en distintas regiones de Hidalgo, lo que podría ocasionar la caída de árboles, anuncios publicitarios y afectaciones en infraestructura ligera.

En el contexto regional, la Mesa Central mantendrá cielo nublado durante el día, con lluvias fuertes en Hidalgo y estados vecinos como Puebla y Querétaro, además de ambiente frío matutino y fresco por la tarde.

Autoridades de Protección Civil recomiendan mantenerse informados a través de canales oficiales, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y evitar cruzar ríos o arroyos crecidos ante la presencia de lluvias intensas.