El Partido Revolucionario Institucional (PRI) enfrenta laudos por 20 millones de pesos derivados de denuncias de 30 extrabajadores, y en días pasados intentaron embargar el edificio ubicado en el bulevar Colosio; sin embargo, obtuvieron una suspensión a través de una solicitud de amparo, informó el actual presidente estatal, Marco Antonio Mendoza Bustamante.
De acuerdo con el priista, un grupo de personas de las anteriores dirigencias demandaron laboralmente al partido, supuestamente por despidos injustificados. No obstante, en algunas de estas denuncias la remuneración no correspondía, pues, de acuerdo con su versión, una persona recibía 14 mil pesos mensuales, pero le firmaron que ganaba 45 mil pesos al mes.
“Eso provocó que los laudos, que ya existían cuando llegamos a la dirigencia, sean millonarios”, aseveró. Añadió que, cuando asumió el cargo, los adeudos alcanzaban los 40 millones de pesos, pero han logrado negociar, solventar algunas demandas y obtener suspensiones mediante acciones legales de protección.
Reiteró que muchas de estas demandas laborales corresponden a personas que incluso sólo colaboraron en épocas de campaña, a quienes se les dio un nombramiento de representante o enlace, actividades honorarias que no generan una relación laboral y que incluso están estipuladas en los estatutos.
Explicó que estas querellas son de extrabajadores de los liderazgos de Julio Valera Piedras y Erika Rodríguez Hernández.
Sobre los embargos
Asimismo, mencionó que en días pasados se presentaron actuarios quienes pretendían embargar el edificio ubicado en el bulevar Colosio, donde buscaban cobrar con las prerrogativas sin que, en este caso, la presidencia señalara qué bienes.
“Nosotros estábamos señalando otro bien, que en este caso puede ser un automóvil, y tan el derecho era nuestro que se lo tumbamos a través de juicio y lo vamos a seguir combatiendo y nos vamos a seguir defendiendo, pero es parte de los ataques del sistema del régimen al partido”, agregó.





