El alcalde de Mineral de la Reforma, Eduardo Medécigo, y su ayuntamiento han sido reconocidos por segunda ocasión consecutiva con una calificación de 10 en materia de transparencia por la comisionada del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública Gubernamental y Protección de Datos Personales del Estado de Hidalgo (ITAIH).
Este reconocimiento, en virtud del manejo de combate a la corrupción y rendición de cuentas, le ha venido a callar la boca al PAN, que en declaraciones de golpeteo político había acusado al ayuntamiento de Eduardo Medécigo de mantener un subejercicio de gasto público, queriendo hacer pasar a su administración ya fuera de impericia administrativa o de corrupción; condiciones que han quedado sin fundamentos frente a la marcha del Ayuntamiento de Mineral de la Reforma.
Es verdad, en este escenario, que Mineral de la Reforma es uno de los municipios donde la corrupción e impunidad, que promovió por décadas las administraciones del antiguo régimen, han dejado un desastre administrativo que lo mismo caminó de la mano del uso de suelo en los apetitos de los fraccionamientos de negocios oscuros y corruptos, que en la carencia de atención a la infraestructura básica para la ciudadanía, así como en la inseguridad.
En este trazo, la tarea titánica que se ha echado a cuestas el Ayuntamiento de Mineral de la Reforma para tratar de enmendar errores pasados ha rendido frutos, pero es evidente que no hay presupuesto público que resista a la devastación que dejó la corrupción de los gobiernos de la derecha y sus despropósitos gubernamentales.
Sin embargo, la administración de Eduardo Medécigo ha salido con compromiso y solidaridad a brindar soluciones a sus ciudadanos, las cuales no son uniformes ni simultáneas por la heterogeneidad de la problemática que, por lógica, representa un reto a su administración y no será solucionada de la noche a la mañana. No obstante, el compromiso de Eduardo Medécigo ha rendido frutos discretos, del cual su transparencia y combate a la corrupción rescatan el trabajo efectuado.
Es evidente que la ciudadanía de Mineral de la Reforma reclama con justicia el ordenamiento de la compleja tarea administrativa desde el ayuntamiento, que deberá redoblar los esfuerzos para que las grandes y añejas anomias -como la corrupción de los fraccionamientos de los zares de la construcción, como la obra pública deficiente y la inseguridad- sigan siendo el rostro de una zona conurbada a Pachuca que, a todas luces, debe ser reorientada por un ejercicio gubernamental certero, comprometido y solidario.
En este escenario, a pesar de todas las presiones a las que ha estado sometida la administración de Eduardo Medécigo, ha salido con dignidad a dar la cara a los retos de la corrupción e impunidad con un trabajo discreto y comprometido, sin la búsqueda de reflectores y le ha callado la boca al PAN y sus personeros que no se cansan de buscar raja política y brillan por la debacle en sus estructuras y que han sido marginados por la voluntad del pueblo en Hidalgo.
El denodado intento de las fuerzas del PAN Hidalgo por protagonizar zafarranchos, no a través de impulsar un proyecto político viable para las y los hidalguenses, sino a través de acusaciones como la encarada al Ayuntamiento de Mineral de la Reforma de haber generado un subejercicio de cuenta pública y presupuestaria, sólo indican un proceso ampliado de desgaste y erosión política en las fuerzas del blanquiazul que se encuentran postradas y en plena desesperación política.
Eduardo Medécigo y la administración de su ayuntamiento han dado un golpe en la mesa al PAN Hidalgo, callando bocas y con la mesura y discreción de un trabajo público que ya es reconocido en Hidalgo.







