Durante 2025, 4 mil 636 hidalguenses fueron deportados de Estados Unidos tras el endurecimiento de las políticas migratorias de ese país.
Aunque esta cifra fue menor en comparación con 2024, existe temor entre los migrantes que residen en Estados Unidos de salir a las calles, debido a que en cualquier momento agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) pueden detenerlos y trasladarlos a sus instalaciones para su retorno a México.
Minnesota, California, Chicago y Minneapolis son los espacios donde más mexicanos sienten miedo de salir, incluso para trabajar o realizar actividades cotidianas, mientras que en lugares como Dallas, Texas, la situación se percibe más tranquila, informó Manuel Enrique Aranda Montero, director general de Atención al Migrante del Gobierno de Hidalgo, en entrevista para Effetá.
Indicó que de las personas deportadas de enero a diciembre del año pasado, 4 mil 269 fueron hombres y 366 mujeres; de estos, 116 eran menores de edad (91 hombres y 25 mujeres).
Aseguró que los connacionales viven una situación complicada y que las personas que regresan refieren un trato más severo por parte de los agentes migratorios. Consideró que este panorama podría repetirse durante 2026, mientras se mantengan las medidas de control del presidente Donald Trump.
Señaló que se espera que congresistas demócratas puedan frenar algunas acciones del gobierno estadounidense, al retrasar la aprobación de recursos presupuestales, lo que impactaría la operación de los servicios migratorios.
Asimismo, expresó confianza en que cesen los operativos que, dijo, vulneran derechos, al señalar que en algunos casos los agentes no se identifican plenamente.
Comentó que en Chicago y California se concentra una mayor cantidad de hidalguenses; tan sólo en este último estado se estima que viven entre 70 y 80 mil.
Hasta el momento, la Dirección de Atención al Migrante no tiene registro de oriundos de la entidad detenidos actualmente por ICE; sin embargo, se mantiene atenta a posibles reportes.
Aranda Montero afirmó que autoridades mexicanas permanecen en alerta y brindan atención a los llamados de apoyo y, aunque Hidalgo no es de los estados con mayor flujo migratorio —se calcula que hay alrededor de 470 mil hidalguenses en el exterior—, se mantiene el seguimiento a la situación.





