Morena incrementa su capital político

El partido guinda en Hidalgo cierra 2025 con una inmejorable campaña de afiliación política y la construcción de Comités Ciudadanos, que se traduce en un piso firme para Morena y en el destierro del PRIAN.

Paulatinamente, lejos van quedando los tiempos en que la ciudadanía daba fe ciega a la maquinaria mediática que jamás cuestionó a la partidocracia del antiguo régimen y a su control social desde un sistema político anacrónico que, en su retórica “democrática”, seguía diciendo que los postulados de la revolución” se estaban cumpliendo.

 

Cruzando la línea

 

La carencia de liderazgo e interlocución política del PRI Hidalgo ha generado, para el partido de Don Plutarco, un creciente aislacionismo político que pasma al más crédulo de los parroquianos de la ciudadanía, al grado que los reflectores mediáticos serios ya no cubren las notas del tricolor como en sus años mozos, donde era juez y parte de la realidad social y se autodenominaba el bastión político de Hidalgo.

 

La maquinaria mediática, de la cual la derecha y sus élites en la nación controlan más del 80% de los medios de comunicación; en Hidalgo se encuentran volcados como péndulo a la emisión de noticias en torno a Morena y a su estructura gubernamental, debido a que ya no es noticia cubrir a las antiguas fuerzas del PRIAN, salvo que hayan develaciones como las efectuadas por la senadora Carolina Viggiano que, combativamente, no se cansa de sacar los trapos al sol de lo que, en apariencia, ha construido Morena en Hidalgo.

 

El telón es más complejo

 

Pongamos el análisis de los pies a la cabeza y no al revés. Hemos podido advertir que las lógicas de violencia orquestadas por el PRIAN en respuesta de los grupos de interés económico de sus élites han sido repelidas, con ley en mano por los gobiernos morenistas en las entidades que gobiernan.

 

En el caso de Hidalgo, el año político se ha cerrado frente al refrendo de mandato del gobernador Julio Menchaca, con excelentes números de aprobación, que son el efecto de un trabajo de proximidad ciudadana que lo tiene posicionado entre los gobernadores con mayor aprobación y capital político en la nación.

 

El telón es más complejo y la derecha realiza sus análisis de la realidad política con los pies y no con la cabeza, al grado que su golpeteo se ha convertido en narrativa hueca que busca recovecos en la maquinaria mediática que controla, sin que, hasta ahora, haya podido hacer mella a los programas del Bienestar y las Rutas de la Transformación en Hidalgo, que acaparan los reflectores y ánimos de la ciudadanía.

 

El blindaje de Morena

 

Morena se ha blindado en Hidalgo desde su estructura de gobierno con una propensión marcada a la reorientación pública del ejercicio de gobierno, como lo ha señalado Alejandro Velázquez, sobre la capacitación institucional en la estructura administrativa del gobierno de alternancia de Julio Menchaca, que ha creado condiciones de automatización administrativa desde el Estado Digital. En este trazo, la operación gubernamental certifica procesos e interoperabilidad pública, donde cada secretaría, dependencia, organismo e institución, retroalimenta y se retroalimenta de la administración central.

 

En este escenario, las Rutas de la Transformación y los programas del Bienestar se han convertido en bandera política de alto impacto en Hidalgo y la nación, porque el piso de blindaje de Morena no se encuentra en su discurso ideológico, que no es cosa menor, sino en la realización y concreción de la tarea pública rompiendo la desigualdad social y redistribuyendo las oportunidades que generan sus gobiernos a la ciudadanía.

 

Los programas sociales a adultos mayores, pensiones a mujeres desde 60 años, tanto en la nación como específicamente a mujeres de pueblos originarios, aunado al impacto de una redistribución de la riqueza se han vuelto sinónimo de justicia social, a los cuales la derecha no puede hacer frente desde la narrativa de “dictadura comunista”.

 

La filiación política en Hidalgo

 

El partido guinda en Hidalgo cierra 2025 con una inmejorable campaña de afiliación política y la construcción de Comités Ciudadanos, que se traduce en un piso firme para Morena y en el destierro del PRIAN; condición que tendrá una expansión en un proceso de afiliación que no concluye este año y que Marco Rico, líder del partido guinda, habrá de continuar en 2026 apretando la contienda por la sucesión transexenal a la gubernatura de Hidalgo.

 

2025 cierra con rendimientos políticos crecientes para Morena.