En una actitud errática, grupos de choque en la ciudad de Pachuca intentaron crear un conflicto político a través del uso de una violencia organizada y enmascarada, tratando de generar incertidumbre e irritación social frente a la tragedia que vive la ciudadanía en torno al desastre natural que provocaron las lluvias en Hidalgo y que, a su paso, han dejado desolación, damnificados, destrucción habitacional y de vías de comunicación y muerte.
La confrontación de estos grupos de choque, que fue cubierta a nivel mediático, ha sido sacada de contexto a través de las redes sociales y llevada a un punto de agresión contra las autoridades estatales que, en el marco de respuesta de los protocolos de Protección Civil, encontraron al gobernador Julio Menchaca en un recorrido de evaluación del siniestro en Tianguistengo.
La respuesta gubernamental no se ha hecho esperar hacia la ciudadanía, pero el desastre climatológico ha superado todas las expectativas de Protección Civil y ha rebasado la capacidad de respuesta pública. Frente a esta catástrofe, el gobernador Julio Menchaca ha activado los protocolos de contingencia para atender de manera expedita y sensible a las comunidades afectadas y sus damnificados.
La dinámica de atención ciudadana del gobierno se ha trazado en una respuesta coordinada con los ayuntamientos afectados para generar una respuesta interinstitucional y con el apoyo de la sociedad civil a través de portales públicos que permitan el acopio de insumos para la ayuda a los damnificados y sus familias.
En esta atmósfera donde debe imperar la coordinación entre sociedad política y sociedad civil para que la respuesta del gobierno estatal pueda incidir en el restablecimiento de la gobernabilidad de los ayuntamientos y comunidades que se han visto seriamente dañadas; los grupos de choque político, que se enmascaran tras la tragedia social, han tratado de crear incertidumbre en la ciudadanía mediante instrumentos de desinformación mediática y en redes sociales, y una dinámica de violencia contra las autoridades gubernamentales.
La politización de la tragedia social no ha ganado cabida en el ánimo de la ciudadanía frente a la respuesta coordinada y solidaria del gobernador Julio Menchaca, que no ha dejado ruta por recorrer en los municipios afectados a través de un mando coordinado de Protección Civil y Seguridad Pública para garantizar la estabilidad de las vidas humanas que se encuentran en riesgo y evitar actos de pillaje en la zona de desastre.
En este trazo, el equilibrio entre la implementación de los protocolos de Protección Civil y Seguridad Pública, el gobernador Menchaca Salazar ha insistido en que es necesario propiciar conciencia y solidaridad hacia las personas damnificadas y ha puesto énfasis en preservar su integridad física y su patrimonio, así como el despliegue de recursos para restablecer las vías de comunicación e infraestructura pública.
Los centros de acopio gubernamental se encuentran abiertos a la solidaridad de la sociedad civil para crear un cordón de ayuda humanitaria en Hidalgo y están operando y brindando información sobre la logística y estrategias para admitir los suministros y distribuirlos en la zona de desastre.
En este escenario de conmoción social, en Hidalgo no se puede dejar de denunciar que los grupos de choque que han pretendido politizar la tragedia social. El foco de reacción de estos grupos de choque político contra la administración del gobernador Julio Menchaca han dejado ver su incapacidad orgánica al utilizar la violencia como estrategia de desestabilización pública, pero han cometido un error garrafal frente a la respuesta coordinada de las instituciones gubernamentales y la sociedad civil.
El gobierno de Julio Menchaca, a tres años de su ascenso, se encuentra experimentando no sólo los estragos de la infiltración política y el juego de intereses de grupos de presión que, frente a la tragedia social, utilizan la violencia para politizar y culpar a la respuesta pública como causal de una coyuntura climática que a todos nos afecta.
La correlación de fuerzas no le favorece en la escena política a estos grupos de choque, que han pretendido instaurar en el marco de la revocación de mandato la incertidumbre en la ciudadanía a contraflujo del incremento del capital político y aprobación gubernamental de la administración de Julio Menchaca en Hidalgo.







