La titular de la Secretaría de Turismo de Hidalgo, Elizabeth Quintanar Gómez, informó que para la temporada de Semana Santa 2026 se espera superar la derrama económica registrada en 2025, cuando se alcanzaron mil 174 millones de pesos, con una proyección de hasta mil 220 millones de pesos.
En entrevista, acompañada de sus subdirectores Michel Cerón y Jorge Ortiz, tras la instalación del Consejo Consultivo para el Desarrollo Sustentable Turístico de Hidalgo, explicó que se contemplan tres escenarios estadísticos para este periodo vacacional.
El primero es uno conservador, que plantea mantener las cifras del año pasado; el segundo, moderado, prevé un crecimiento de entre 3 y 5 por ciento, impulsado por la inflación y nuevas aperturas hoteleras; mientras que el optimista proyecta superar los mil 300 millones de pesos, apoyado por eventos como el Tianguis de Pueblos Mágicos y nuevas experiencias turísticas, entre ellas el hotel temático Duendeland, en Huasca.
La funcionaria detalló que, de acuerdo con sus estudios, el gasto promedio por visitante en Hidalgo es de 520 pesos por persona. Explicó que esta cifra es un promedio ponderado, ya que un visitante que acude por un solo día puede gastar alrededor de 200 pesos, mientras que un turista que pernocta de tres a cinco noches incrementa significativamente su consumo en hospedaje, alimentos y actividades.
Quintanar Gómez destacó además el fenómeno del “visitante que se vuelve turista”, al señalar que muchas personas llegan por un día, pero al encontrar una oferta atractiva deciden prolongar su estancia, lo que incrementa la derrama económica de último momento.
En cuanto a la ocupación hotelera, indicó que el promedio estatal se proyecta entre 60 y 62 por ciento; sin embargo, existen diferencias por región. El Corredor de la Montaña, que incluye destinos como Huasca, Real del Monte y Mineral del Chico, alcanzaría entre 90 y 100 por ciento de ocupación; mientras que municipios como Zimapán y Tasquillo reportan ya niveles cercanos al 100 por ciento debido al turismo de balnearios y la presa Fernando Hiriart.
Por su parte, el Valle del Mezquital registraría entre 85 y 95 por ciento de ocupación, consolidándose como uno de los principales receptores de visitantes, en tanto que Pachuca operaría como centro de distribución turística con niveles de entre 50 y 55 por ciento.
La secretaria también destacó el impacto de la oferta extrahotelera, particularmente en Mineral del Chico, donde a las cerca de 500 habitaciones formales se suman espacios en plataformas como Airbnb, lo que eleva la capacidad real a casi 800 habitaciones y aumenta el consumo en restaurantes y comercios locales.
Subrayó el crecimiento de destinos emergentes fuera del corredor tradicional, como Villa de Tezontepec, que ha registrado altas ventas en comercio local, y Cuautepec, cuyo carnaval generó una derrama económica inesperada, evidenciando el impacto de la promoción turística en la ocupación y el consumo.





