Robo deja en penumbra túneles de la Real del Monte–Huasca; SICT promete pronta rehabilitación

El delegado de la SICT en Hidalgo informó que la falta de iluminación en los túneles de la carretera Real del Monte–Huasca se debe al robo de cableado eléctrico. Mientras se restablece el servicio, se reforzó la señalización y se trabaja en la rehabilitación del sistema.

El robo del cableado eléctrico que alimenta la iluminación de los túneles en la carretera Real del Monte–Huasca dejó sin alumbrado estas estructuras, aseveró el delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Hidalgo, Octavio Olvera Sánchez, al ser cuestionado durante la conferencia mañanera estatal sobre la falta de luz en el tramo Pachuca–Huejutla, específicamente en la zona de Omitlán.

El funcionario explicó que “manos ajenas” sustrajeron el cable que conectaba la iluminación de los túneles, lo que generó un problema importante. Precisó que el túnel Vicente Guerrero es el más largo del tramo y uno de los de mayor dimensión en el país.

Mientras se restablece el servicio, informó que la semana pasada se reforzó la visibilidad con señalamiento horizontal y vertical reflejante como medida provisional, lo que, aseguró, ha mejorado de manera importante las condiciones de seguridad. Añadió que ya se trabaja en la rehabilitación de la iluminación de las tres estructuras afectadas.

Lo anterior, luego de que automovilistas han reportado que los nuevos tramos de la carretera Real del Monte–Huasca, en la zona de Omitlán, operan sin alumbrado público, lo que reduce drásticamente la visibilidad y eleva el riesgo para quienes transitan por esta vía.

A pesar de tratarse de infraestructura reciente, la falta de iluminación encendida se ha convertido en una queja recurrente, obligando a circular prácticamente en la oscuridad, sobre todo durante la noche.

En otro tema, respecto a los sobrecostos de esta vía reportados por la Auditoría Superior de la Federación, Olvera Sánchez señaló que, entre otras razones, fue necesario incrementar el presupuesto de la obra debido a trabajos de estabilización de taludes.

Explicó que, cuando se inicia una construcción de esta magnitud, estas laderas tardan años en alcanzar su estabilidad natural y, tras enfrentar condiciones meteorológicas complicadas en dos momentos distintos, se determinó invertir 380 millones de pesos adicionales para garantizar su firmeza. Actualmente, aseguró, se encuentran seguros.






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