Sheinbaum: la izquierda radical y la agonía del PRIAN

Desde una posición abiertamente reaccionaria y destructiva, la izquierda radical y las comparecencias tanto del PRI como del PAN en Hidalgo, sólo dejan una estela de dolor y amargura que se circunscribe a una crítica mordaz sobre los programas de bienestar y de posibles vacíos administrativos en la estructura del gobierno de Julio Menchaca.

La presidenta Claudia Sheinbaum visitó Hidalgo y en su encuentro con el gobernador Julio Menchaca establecieron las directrices del puente aéreo de ayuda a los damnificados por el huracán Priscilla, en un contexto donde la radicalización de grupos de choque de izquierda ha politizado la tragedia social.

 

En este trazo político, el vertiginoso arribo a Hidalgo para establecer el puente aéreo a damnificados se une a las lógicas de apoyo de nuevas obras desde el gobierno federal de la presidenta Claudia Sheinbaum, que oscilan desde la infraestructura carretera Tamazunchale-Huejutla y el despliegue de clínicas y laboratorios que asegurarán la provisión de medicamentos; vuelve a marcarle el paso al antagonismo político con el PRIAN, que se encuentra en rendimientos políticos decrecientes frente a la agonía política en que lo ha postrado las macro obras, programas del bienestar y la marcha vinculante del pacto de unidad política entre el gobierno de Claudia Sheinbaum con el de Julio Menchaca.

 

Sin embargo, la lectura política de este escenario vinculante de respuesta social a través de la implementación programática de las macro obras en Hidalgo, ya traza efectos de agonía para la derecha que se encuentra enclaustrada y agazapada y que sólo saca la cabeza a título de crítica antimorenista, pero sin respuesta de construcción de propuesta y, lo que es peor, con la ausencia de un proyecto político y, de igual manera, pone en vilo a la izquierda radical que pretende instaurar la polarización social como estrategia de golpeteo al gobierno de Menchaca Salazar.

 

Desde una posición abiertamente reaccionaria y destructiva, la izquierda radical y las comparecencias tanto del PRI como del PAN en Hidalgo, sólo dejan una estela de dolor y amargura que se circunscribe a una crítica mordaz sobre los programas de bienestar y de posibles vacíos administrativos en la estructura del gobierno de Julio Menchaca o, cuando el viento sopla, sobre algún ayuntamiento como en Mineral de la Reforma, perdiendo la perspectiva de la contingencia social que vive Hidalgo.

 

En este trazo, tanto Marco Mendoza como Marcela Isidro, ambos presidentes de partido, han hecho del PRIAN, una lágrima política que lacónicamente sólo produce estrés en su militancia, que no aspira prácticamente a nada dentro del imaginario político de Hidalgo, salvo a la reacción airada y destructiva, azuzando la polarización política como lo ha hecho la izquierda con sus grupos de choque.

 

Sin activos políticos, la izquierda radical y la agonía del PRIAN, no sólo expresan los efectos de sus rendimientos políticos decrecientes como impacto de su nula proyección programática que encauce a la ciudadanía, sino, también, como el claro escenario del ascenso del claudismo en Hidalgo, que no tolerará la radicalización de la izquierda y tampoco dejará margen en el mapa geopolítico, para la pervivencia del PRIANISMO.

 

La insatisfacción y rechazo ciudadano que se cierne sobre el PRIAN, y prácticamente todo lo que huela al antiguo régimen, hace irrelevante casi cualquier declaratoria a contrapelo que la derecha realiza y ha creado un efecto contrario a lo que persigue. Entre mayor es el ámbito de cuestionamiento destructivo de las fuerzas políticas del PRIAN sobre la marcha de Morena a nivel nacional y, específicamente en Hidalgo, mayor es el rechazo social y el incremento de la funa en redes sociales que están haciendo oscilar el precario capital político con el que cuenta al clímax de la agonía política.

 

En esta atmósfera, no es casual el hecho de que los pronunciamientos de conferencias de prensa del PRIAN Hidalgo sean el preámbulo de una tormenta de críticas a nivel social y de que su pérdida de credibilidad y legitimidad se encuentre en una espiral sin precedentes.

 

Este plano analítico permite comprender que mientras el PRIAN no logre concretar un proyecto político con pruebas empíricas en los pocos gobiernos que encabeza a nivel nacional, su agonía irá en crescendo y, paulatinamente, creando desde la lectura política el Leviatán de la izquierda desde la 4T.

 

Claudia Sheinbaum y los efectos de la obra pública federal en Hidalgo han encontrado en el pacto de unidad política con el gobierno de Julio Menchaca en Hidalgo -y el de Delfina Gómez en Estado de México- los mecanismos de empoderamiento del bastión morenista que mantiene en tensión y agonía al PRIAN, y el próximo efecto será la pérdida de registro del PRI y, con ello, el fin de la era de las monarquías sexenales.