La planeación gubernamental en Tulancingo ha trazado un vertiginoso reacomodo de las funciones técnicas de su estructura de servicio público, que se encuentra escalando el presupuesto público para modernizar las áreas de respuesta ciudadana, desde la rehabilitación de vialidades, así como el despliegue de programas de capacitación en seguridad pública.
La alcaldesa Lorena García ha construido nuevas directrices en la relación de capacitación técnica de los servidores públicos del municipio de Tulancingo, acorde a la modernización digital que reviste el Estado Digital en la administración del gobernador Julio Menchaca, donde la simplificación administrativa y la interoperabilidad de cuadros de burócratas mantiene el flujo de la planeación a nivel de comunicación administrativa, por lo que el área de atención ciudadana cuenta con esquemas de retroalimentación de la tarea pública.
La relación entre capacitación técnica y respuesta ciudadana, paulatinamente, se ha incrementado en el Ayuntamiento de Tulancingo y, pese a la demanda ciudadana, las respuestas de solución a necesidades del tejido social han ido en aumento. En esta atmósfera, la reorientación de las funciones de los cuadros administrativos hacia la simplificación de la respuesta ciudadana seguirá en este esquema de modernización municipalista.
De acuerdo al Observatorio Nacional Ciudadano, Tulancingo se ha reposicionado a nivel de seguridad pública y ha dejado el ranking de los municipios de Hidalgo con mayor inseguridad, lo cual se manifiesta en el control del imperio de la violencia organizada de los grupos delictivos, pese a tener frontera abierta con el municipio de Cuautepec. En consecuencia, la perspectiva del control técnico administrativo comienza a perfilar resultados claros.
Adhiriendo un elemento disruptivo en la administración de Lorena García, aparece la gestión cultural en Tulancingo, que ha creado un clima de armonización ciudadana y traza uno de los componentes en los cuales deben trabajar los municipios en Hidalgo, porque brindan identidad y cohesión social, condiciones necesarias para la estabilidad y dignidad humana.
En este tenor, los programas culturales en Tulancingo se han vuelto un referente social que deja condiciones para unir puentes entre sociedad política y sociedad civil, condición que ha trabajado el gobierno de Menchaca Salazar, brindando nuevas lógicas y espacios de integración del tejido social en Hidalgo.
La dinámica técnica gubernamental en Tulancingo debe ir acompañada de la armonización de relaciones humanas con el personal del ayuntamiento, acorde a los nuevos protocolos de la administración pública internacional que pondera jornadas de trabajo dignas, procesos de capacitación constante, horarios de trabajo flexible y alterno para madres trabajadoras, modernización de equipo de trabajo e infraestructura de vanguardia.
En este entramado, el municipio de Tulancingo deberá mantener un arqueo constante de su cuenta pública y generar apego en torno a la toma de decisiones financieras en consonancia con las exigencias de probidad y transparencia dentro de la eficiencia administrativa que en estos momentos se encuentra en constantes arqueos públicos desde la ASEH, para perfeccionar el funcionamiento y lógicas del gasto público en los ayuntamientos de Hidalgo.
El Ayuntamiento de Tulancingo ha trazado en su renovación técnica de la administración pública un paso de equilibrio que debe manifestarse en la generación de oportunidades y calidad de vida de su ciudadanía.







