Carlos Manzo e Hidalgo

El PRIAN, ahora dividido en Hidalgo y a nivel nacional, no cuenta ni con las caras ni con la personalidad política para enfrentar la contienda en Hidalgo en 2028, como tampoco en la sucesión presidencial del 2030. Por ello, el asesinato de Carlos Manzo en Michoacán ha servido de caballo de Troya para tratar de demeritar la actuación de los gobiernos morenistas.

Mientras Morena Hidalgo logra más de 270 mil afiliados, Carolina Viggiano es citada por la Procuraduría General de Justicia para comparecer por las declaraciones de que posee información sobre la Estafa Siniestra. En este trazo, los ángulos del análisis político en Hidalgo no pueden sustraerse en los avances de los tres primeros años de la gestión del gobernador Julio Menchaca, sin hacer un alto en el camino, y sobre las estelas de la Estafa Siniestra que develan la ruptura y choque frontal entre la secretaria nacional del PRI, Carolina Viggiano, y el exgobernador Omar Fayad Meneses.

 

En esta atmósfera a contraflujo, el asesinato del alcalde Carlos Manzo de Uruapan, Michoacán, que -en una fórmula política independiente- mostró que la voluntad y la racionalidad pública en el servicio a la ciudadanía, pueden dejar huella más allá de los partidos políticos, renovando con ello la idea del poder público, ejercen presión política sobre el gobierno morenista y avivan la flama de las pesquisas de la Estafa Siniestra en Hidalgo.

 

En un torbellino de acusaciones, las fuerzas de la derecha se volcaron a través de sus medios y partidos políticos para increpar e impugnar a la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el abandonoen que dejó a Michoacán en materia de combate a la delincuencia organizada y, en un golpe de timón, intentó desplazar lo ocurrido hacia toda la realidad social de los estados del país, cuestión que, de acuerdo a casas encuestadoras, logró que la aprobación de Sheinbaum Pardo disminuyera entre 3 y 5 puntos en los sondeos de opinión.

 

La delicada situación del país en torno a la delincuencia organizada había tomado y, en los hechos lo ha logrado, generar un rubro de logros para el gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo, y el combate efectuado por Omar García Harfuch ha rendido frutos más allá de lo que la derecha increpa y es precisamente los logros en seguridad -insuficientes pero precisos-, una de las estelas que le ha generado credibilidad y legitimidad al gobierno morenista.

 

En un trazo paralelo, las pesquisas de la Estafa Siniestra le han generado un capital político mayúsculo al gobierno de Julio Menchaca; en este escenario de procuración e impartición de justicia que abre capítulos en diferentes dimensiones, profundizando en los enigmas políticos que subyacen de la administración de Omar Fayad Meneses y las indagatorias que han quebrado al viejo bastión priista, donde, Carolina Viggiano aparece en capilla en la Procuraduría General de Justicia en Hidalgo.

 

En este trazo, el carrusel a la gubernatura donde actrices y actores como Simey Olvera, Rebeca Aladro, Cuauhtémoc Ochoa y Miguel Tello, entre un amplio espectro, apareció la figura de José Antonio Rojo, en plena defección al PRI Hidalgo, postulándose a la gubernatura, lo cual abrió un escenario enigmático sobre una postura que fue acompañada por un golpe en la mesa de este expriista y protagonista de la clase política del antiguo régimen en Hidalgo.

 

Esta atmósfera, en donde Rojo García de Alba se postuló a la gubernatura, dejó un entramado enigmático y de suspicacias sobre los reacomodos del poder político en Hidalgo, debido a que ni la vehemente actuación de su excorreligionaria política, Carolina Viggiano, se ha pronunciado al respecto; más aún, el PRIAN y sus personeros han estado cautos frente a la sucesión transexenal del 2028, que renovará al Poder Ejecutivo en manos de Menchaca Salazar.

 

Es verdad que el PRIAN, ahora dividido en Hidalgo y a nivel nacional, no cuenta ni con las caras ni con la personalidad política para enfrentar la contienda en Hidalgo en 2028, como tampoco en la sucesión presidencial del 2030. Por ello, el asesinato de Carlos Manzo en Michoacán ha servido de caballo de Troya para tratar de demeritar la actuación de los gobiernos morenistas.

 

En este escenario, ¿por qué el asesinato de Carlos Manzo en Uruapan no es capitalizable en los enigmas del poder de la derecha en Hidalgo?

 

La respuesta es contundente: la política es de contexto, jamás de generalización de escenarios.

 

Julio Menchaca, en este alto en el camino de sus tres primeros años, ha develado que la conquista de su gobierno de alternancia no sólo responde a la inercia del capital político que generó el obradorismo, y que su cercanía y proximidad ciudadana han construido y constituido un escenario de innovación política que a la derecha de Hidalgo no sólo le duele, sino que la mantiene enclaustrada.

 

La sucesión transexenal 2028 en Hidalgo sigue develando los enigmas del poder, donde lo que intenta la casta política del antiguo régimen es volver utilizando episodios aislados como el del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.

 

Actrices y actores como Carolina Viggiano y José Antonio Rojo están lejanos a la construcción de un regreso de la derecha en Hidalgo, el enigma político estriba en ¿cuáles son los dividendos políticos que intentan generar en una posible división del poder en la derecha?