Al inicio de El día es largo y oscuro, un filme de Julio Hernández Cordón que se exhibe en la Cineteca de las Artes, la adolescente de pelo azul Vera (Isabel Jiménez) persigue implacablemente a una mujer para chuparle la sangre.
Tras su festín sanguíneo entra en depresión y se quiere suicidar exponiéndose al sol, pero su padre Cruz (Luis Alberti) la salva amorosamente, aunque decide enviarla con su madre, que tampoco puede impedir el ansia de sangre de la chica.
El guion del propio director de Gasolina y Te prometo anarquía es una fábula acerca de familias imperfectas, en la que Vera reclama a su padre su origen, y éste trata de justificarlo y hacer que su hija sea una “vampira funcional” que se alimenta de plasma.
Desde Alucarda de Juan López Moctezuma no veíamos una vampira tan sanguinaria.
Hernández hace un guiño diciendo que Cruz es un director de cine que filma películas sobre vampiros y participa en festivales como Mórbido, e incluso aparece el director de éste, Pablo Guisa.
El día es largo y oscuro es un filme imperfecto, pero que seguramente será del agrado de los fans del género que suspiraban por las bellas mujeres vampiro que se enfrentaban al Santo.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.







