En un activismo desconcertante, la senadora Carolina Viggiano ocupa las páginas centrales en los reflectores mediáticos de Hidalgo, lo mismo desde sus develaciones sobre la corrupción desde la Estafa Siniestra del exgobernador Omar Fayad Meneses, que de la exsecretaria de Finanzas, Jessica Blancas Hidalgo, a quien la Auditoría Superior de Hidalgo le ha exigido que reintegre más de 50 millones de pesos al erario público, al igual que sus señalamientos sobre que un mafioso de Morena le propuso ser abanderada, lo mismo al Senado que a la gubernatura de Hidalgo por Morena.
El apocalipsis de la Estafa Siniestra
En este escenario, Viggiano Austria también ha creado un choque con la gestión del gobernador Menchaca Salazar, a quien le ha exigido que no se presente un periodo extraordinario de dos años de cara a la sucesión transexenal del 2028 a la gubernatura, por considerarla como una iniciativa machista y misógina de concretarse una elección sólo para mujeres; cuestión que ha sido abortada desde las entrañas del Congreso local que se apresta a crear condiciones simétricas para la posible gubernatura con rostro femenino en Hidalgo.
Sin embargo, ¿por qué este osado protagonismo político de Viggiano Austria, en un escenario donde la radiografía histórica de sus actos denotan contradicciones a una postura en defensa de la democracia?
Radiografía histórica de las premisas de la antidemocracia
I. El bastión priista de Hidalgo
No se puede obviar el hecho de que el PRI en Hidalgo y la nación edificó gobiernos bajo las estelas, sombras y manejos de corrupción y fraude electoral. Lo mismo desde la “caída del sistema” con el ascenso de Carlos Salinas de Gortari que en la reciente remoción en la FGR de Alejandro Gertz Manero, que fue proclive al encubrimiento político de las tropelías del antiguo régimen, hasta la noche negra del apocalipsis político de la Estafa Siniestra en la era Fayad Meneses.
La operación del bastión priista en Hidalgo devela un sistema de caciques bajo prebendas y clientelismo político que, una vez que se debilitó, mostró que el control por el estómago de la ciudadanía no era suficiente para someterla.
II. La visibilidad del PRI Hidalgo
En diversos espacios mediáticos, la senadora Viggiano Austria ha señalado que “tanto se habla de la crisis y caída del PRI” y se continúa hablando del partido, tratando de dar a entender de que si el PRI se encuentra caído, ya no sería una nota relevante y, por lo tanto, ¿para qué hablar del tricolor?; lo que pierde de perspectiva la senadora es que el dolor político y, sobre todo, social que le inflingieron las sucesivas administraciones del PRI a Hidalgo y la nación son una herida abierta, porque sus resabios siguen causando estragos sociales como lo ejemplifica la Estafa Siniestra en la obstrucción y negación generacional de oportunidades sociales a las y los hidalguenses.
Viggiano Austria entenderá que se sigue hablando de Adolfo Hitler pese a que de su suicidio ya ha transcurrido más de medio siglo; lo mismo ocurre con el PRI, no por su protagonismo político, sino porque ambos, -Hitler y el PRI-, dejaron una herida abierta en el tejido social.
III. Del mafioso de Morena
La senadora Carolina Viggiano debería revelar el nombre del mafioso de Morena que le propuso ser abanderada, lo mismo al Senado que a la gubernatura de Hidalgo, porque ello promovería no sólo credibilidad a sus argumentos, sino que permitiría entender qué lógicas políticas pudieron primar en este caso. Lo cierto es que las develaciones de la senadora Viggiano Austria se están quedando bajo interpretaciones al estilo de Nostradamus: ambiguas y escabrosas.
El apocalipsis de la Estafa Siniestra en 2026 devela y precipita la depresión política del PRI Hidalgo. El escenario político indica que los argumentos que esgrimen sus fuerzas, que han sufrido la desbandada política de sus actores en liderazgo a partidos como MC -como advierte Viggiano Austria- o al Verde Ecologista, sin que nada ni nadie lo pueda detener, acusados de traición política como en los casos de José Antonio Rojo y Benjamín Rico, que siguen en el candelero político en Hidalgo, presagiando un nuevo inventario político del éxodo y debacle del PRI en los sucesivos capítulos que están por escribirse en la nación.





