Hidalgo cerró 2025 con 251 carpetas de investigación iniciadas por presunto maltrato animal, de acuerdo con cifras de la Procuraduría General de Justicia del estado, lo que refleja una problemática que continúa en aumento en los 84 municipios.
Si bien los registros con mayor incidencia se concentran en Pachuca, Mineral de la Reforma, Tulancingo y Tula de Allende, autoridades y organizaciones advierten que ningún municipio está exento de este tipo de conductas violentas de algunas personas hacia otros seres.
Los casos documentados abarcan desde lesiones graves provocadas con armas blancas, golpes y agresiones reiteradas, hasta actos de abandono extremo, como mantener a los animales encerrados por días sin agua ni alimento, amarrarlos en azoteas o patios expuestos a las inclemencias del clima, así como privarlos de atención veterinaria, lo que en muchos casos deriva en la muerte de los ejemplares.
Colectivos de protección animal como Sin Maltrato señalan que estas prácticas reflejan una normalización de la violencia contra los animales, especialmente en entornos urbanos y semiurbanos.
En este inicio de 2026, un caso ha generado una fuerte conmoción social en Pachuca y Mineral de la Reforma: el de Rayito, una perrita que presuntamente era víctima de actos de zoofilia. Por estos hechos, una persona identificada con las iniciales D. L. J. enfrenta un proceso penal por delitos contra la vida, la dignidad y la integridad de los animales, y su situación jurídica se definirá el 15 de enero.
En materia legal, el Código Penal de Hidalgo, en su artículo 349 Decies, establece sanciones que van desde dos meses hasta seis años de prisión cuando el delito se considera agravado, además de multas que oscilan entre 25 y 400 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Autoridades y organizaciones civiles han insistido en que estas penas deben aplicarse de manera efectiva para inhibir la reincidencia y enviar un mensaje claro de cero tolerancia al maltrato.
Para denunciar estos hechos, la ciudadanía puede acudir a la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proespa) en Pachuca, al número 771 107 0057, o utilizar la línea de denuncia anónima 089, según información difundida por la organización sinmaltrato.org.
Este colectivo recuerda que el estado cuenta con la Ley de Protección y Trato Digno para los Animales, cuyo objetivo es proteger a la fauna en general y garantizar condiciones de respeto, al reconocer a los animales como seres sintientes.
Dicha legislación no sólo define conceptos como bienestar animal, maltrato y crueldad, sino que también incorpora el término sufrimiento, entendido como el padecimiento o dolor causado por daño físico o psicológico a cualquier animal.
No obstante, activistas y especialistas advierten una contradicción en la propia norma, ya que la norma exceptúa corridas de toros, novilladas, charreadas y peleas de gallos, pese a que implican dolor y daño evidente para los animales.
Esta exclusión, señalan, limita el alcance real de la protección legal y mantiene abiertas lagunas jurídicas en la defensa de los derechos de las especies en Hidalgo. En el Congreso del estado existe una iniciativa pendiente para eliminar las corridas de toros.





