En la vida pública, el ejercicio del poder no es la única pieza sobre la cual se funda la estabilidad de una sociedad. La información veraz y responsable es indispensable para la gobernabilidad.
Ambas características de la información, su veracidad y, particularmente, su responsabilidad, deben reunirse en el ejercicio periodístico. Por estas razones, los periodistas tienen ante sí la responsabilidad de ejercer su función con objetividad, ética y prudencia.
Dentro del periodismo, transitar hacia la dimensión social de esta profesión no resulta sencillo, ya que no sólo se informa, sino que se visibilizan problemas, se generan análisis y se construyen interpretaciones propias del quehacer humano y, cuando se ejerce con rigor, puede convertirse en un puente entre la ciudadanía y sus instituciones.
Con ello, nuestra tarea no puede verse únicamente a través de la teoría ni de los principios que dieron origen a la profesión; hoy, su ejercicio supone convivir con nuevos retos, como la inmediatez de la información, la proliferación de contenidos falsos, la interacción con redes sociales convulsas y, particularmente, la presión por publicar con rapidez en detrimento, en muchas ocasiones, de la responsabilidad ética.
Sin embargo, pese a todo ello, el periodismo sigue siendo un pilar de la democracia cuando se ejerce con dimensión social. Para alcanzarla, no debemos olvidar que quienes informan y quienes reciben la información son seres humanos con realidades distintas y con la legítima aspiración de vivir en mejores condiciones.
Por ello, la responsabilidad periodística -sumada a la ética en el ejercicio de la profesión- no es patrimonio de todos, sino el tesoro de quienes nunca olvidaron el sentido humano que implica informar con veracidad y oportunidad.
Así, el verdadero legado de un periodista no se mide por la estridencia, sino por el ejemplo silente de su trabajo, por su cercanía social y por su compromiso con la trascendencia de lo público. La voz que construyó confianza por décadas permanece viva en los valores que orientan el ejercicio responsable del periodismo en Hidalgo.
En memoria del legado de Adalberto Peralta Sánchez.







