El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, lamentó los recientes hechos violentos ocurridos en la cooperativa Cruz Azul, ubicada en Tula de Allende, que derivaron en la detención de 33 personas, de las cuales dos ya fueron vinculadas a proceso.
En entrevista, indicó que, desde el inicio de su administración, distintos grupos buscaron mesas de diálogo y que personalmente los atendió; sin embargo, no se logró una solución, lo que finalmente desembocó en los acontecimientos registrados al interior de la planta.
Subrayó que fue fundamental la actuación de los elementos de seguridad para proteger la vida y la integridad de las personas que dependen de esta importante fuente de ingreso, además de resguardar una empresa con impacto social en la región.
Expresó su confianza en que el conflicto pueda resolverse pronto, al señalar que existe disposición por parte del presidente del Consejo de Administración de la organización, Víctor Velázquez, para atender los reclamos laborales planteados por los trabajadores.
Indicó que, si ambas partes involucradas en el conflicto —que data desde 2011— así lo determinan, el Ejecutivo estatal puede fungir como intermediario en las negociaciones, con el propósito de reactivar esta unidad productiva que lleva cinco años sin operar y cuyo conflicto ha implicado pérdidas humanas y materiales.







