Investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) trabajan en la selección genética de semillas de pino piñonero para incrementar su rendimiento y buscar un equilibrio entre la conservación de los ecosistemas y la generación de ingresos para las comunidades.
José González Ávalos, profesor investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp), lleva cinco años evaluando predios con Pinus cembroides para identificar los ejemplares con mejores características.
El trabajo comenzó en Rancho La Cueva, en Acatlán, y posteriormente se extendió a Rancho San Lorenzo, en Cuautepec, y al Ejido Temaxcalillos, en Metepec, donde se brinda acompañamiento técnico para la gestión, monitoreo y mejoramiento de los espacios.
Buscan árboles con más y mejores semillas
El proyecto contempla prácticas de cuidado integral para identificar los árboles más sobresalientes y seleccionar aquellos capaces de producir un mayor volumen de semillas.
También se consideran ejemplares que, aunque generan una cantidad menor, producen frutos de mayor calidad. La intención es utilizar estas características para establecer nuevos bosques.
Como parte de la investigación se prevé realizar estudios multidisciplinarios para conocer las propiedades nutricionales de las distintas variantes de piñón identificadas como negro, café, café claro y pinto.
Los resultados permitirán obtener mayor información para orientar el proceso de selección y mejoramiento.
Piñón pelado alcanza hasta 3 mil pesos por kilo
González Ávalos explicó que el proyecto no se limita a incrementar la plantación de árboles, sino que pretende combinar los beneficios ambientales con un aprovechamiento que resulte rentable para los propietarios de los recursos forestales.
“El objetivo no se limita únicamente a la plantación de árboles, pues estos aportan múltiples beneficios ecológicos, como la mejora en la infiltración del agua y el favorecimiento de la fauna silvestre. Sin embargo, también es fundamental considerar que las personas propietarias de estos recursos requieren obtener rentabilidad”, señaló.
De acuerdo con el investigador, el piñón es un producto cotizado y el kilogramo pelado puede alcanzar un precio de hasta 3 mil pesos.
El proyecto busca mejorar las técnicas de cultivo debido a que el pino piñonero no produce una cosecha anual y la cantidad de fruto puede variar, condiciones que representan un reto para garantizar su viabilidad comercial.
El académico señaló que uno de los objetivos del trabajo forestal es conciliar la preservación de los ecosistemas con un aprovechamiento sustentable capaz de generar ingresos en las comunidades.





