Cerró el registro de Morena para sus siete coordinaciones distritales federales en Hidalgo y, como suele ocurrir, apenas aparecieron los nombres comenzaron también las quinielas. Ya hay quienes prácticamente dan por hecho reelecciones y acomodan a cada aspirante en una boleta para el 2027. El detalle es que registrarse en Morena apenas abre una puerta sólo dentro de Morena y es que el partido recibió aspirantes para sus siete distritos y de ahí saldrán sus propuestas, pero ojo, eso no significa que las siete candidaturas federales en Hidalgo necesariamente terminarán encabezadas por perfiles guindas.
Y de esto, hay una razón muy sencilla. Morena prepara una gran coalición en la elección federal con el Verde y el PT para la elección de diputaciones federales y lo que todavía se negocia a nivel nacional es justamente cuántos de los 300 distritos abarcará el acuerdo, cómo se repartirán y bajo qué método se definirán las candidaturas. Manuel Velasco, uno de los líderes nacionales más visibles del Verde, confirmó que la coalición está planteada y que la mesa sigue abierta para decidir la distribución. El INE, además, ya fijó las reglas para las coaliciones y dio como fecha límite el 4 de enero para presentar los convenios correspondientes entre los partidos. Así que todavía falta bastante para saber cómo quedará realmente el mapa.
Y ahí es donde algunos deberían bajarle un poco a la intensidad. Hidalgo tiene siete distritos federales y cualquiera que termine dentro del convenio nacional entrará a una negociación con dos partidos políticos más que tienen aspirantes y vida interna. No sería ninguna rareza que alguno quedara encabezado por un perfil distinto a los que hoy aparecen en la lista morenista. Ya ocurrió en 2024, cuando la coalición federal distribuyó distritos entre los tres partidos mediante su convenio y en el caso de Hidalgo, hasta al magisterio hidalguense le tocó uno. Con esto, la experiencia nos dice que los nombres que aparecen en la boleta no siempre salen del partido que hizo sus movimientos primero.
Eso no vuelve inútil el proceso interno de Morena, pero lo que sí sería prematuro es confundir esa inscripción partidista con una candidatura asegurada, aunque usted no lo crea. Porque mientras en Hidalgo algunos ya se ven como si estuvieran a unas semanas de la campaña, en la Ciudad de México las dirigencias todavía están negociando a quién le toca cada distrito.
Así que paciencia para los adelantados. Falta la definición interna, el convenio de coalición y la negociación con el SNTE nacional. La paradoja de esto es que algunos ya corren para ganar uno de los siete distritos de Morena, cuando todavía no sabemos cuántos de esos siete terminarán siendo realmente guindas.





