LA GUERRA DE LOS DIOSES, XVI

Prisión

 

Entra Celador con un vestido en la mano. Mexica duerme en el suelo, le han cortado su cabellera.

 

CELADOR: ¡Toma! Tlatoani Azteca ordenó que te lo pusieras.

MEXICA: Es el antiguo vestido de sacrificios.

CELADOR: Pues qué crees que te va a pasar a ti.

 

Celador sale. Mexica cabizbaja.

 

KIMO: Pst... Pst...

 

Kimo se asoma con dificultad por una ventana.

 

KIMO: ¡Mexica! No te preocupes. Nosotros te vamos a sacar de aquí. ¡Ah jijo! Es que estoy parado sobre el lomo de Coyotzin, y él a su vez está parado sobre unos huacales, que a su vez están sobre una piedra, que a su vez- ¡Ah jijo! Por poco me vuelvo a caer.

MEXICA: Váyanse.

KIMO: No manches, nosotros vinimos por ti y eso es lo que vamos hacer. (Coyotzin ladra) Sí, orita le digo; tú mantén el equilibrio. Dice Coyotzin que recuerdes cuando- (resbala) ¡No maaa-

 

Ruido de caída. Mexica llora. Entra una sombra.

 

MEXICA: Quién eres.

 

Entra X-Aguila, herido de un brazo y sumamente golpeado, ha sido torturado.

 

MEXICA: ¡X-Águila!

X-AGUILA: Perdóneme por no cumplir mi misión.

MEXICA: Estás muy herido.

X-AGUILA: Princesa…

MEXICA: (lo cura) Qué sucedió con papá. ¿Cómo murió? Qué fue lo que pasó.

X-AGUILA: Perdóneme. Perdóneme…

MEXICA: No te afrentes. Hiciste todo por salvarlo. Tampoco yo pude darme cuenta a tiempo.

X-ÁGUILA: Azteca mantiene a la población embriagada y enferma. Los niños ya no van a la escuela y los viejos mueren en las calles.

MEXICA: ¿Y Ténoch? ¿Mi hermano no hizo nada?

X-AGUILA: Su hermano siempre está ebrio, siempre está en la pulquería. Pero eso no es lo más grave. Azteca cambió la dirección del Altepetl.

MEXICA: ¿Ya no nos dirigimos a la constelación “águila-serpiente”?

X-AGUILA: No, mi señora. Ahora nuestra nave se dirige al Koyonki.

MEXICA: La constelación oscura.

X-AGUILA: El Hoyo Negro cósmico, donde sólo hay oscuridad y muerte. (transición) ¿Qué vamos a hacer? (pausa) ¿Princesa?

MEXICA: No me llames así.

X-AGUILA: ¿Por qué no?

MEXICA: No quiero serlo.

 

En la ventana de la celda se posa el colibrí azul.

 

X-AGUILA: ¿Pero hay esperanza, mi señora?

MEXICA: Siempre, y en dicha constancia reside. En la constancia de tener esperanza. (termina la curación) ¿Te sientes mejor?

X-AGUILA: Puedo luchar, mi señora. ¿Tiene algún plan?

MEXICA: Sí. Creo que sí.

 

El colibrí vuela y sale.

 

Continúa XVII

Por: Serner Mexica

Filósofo por la UAM, estudió la Maestría en la UNAM y el Doctorado en la Universidad de La Habana. Fue Becario de Investigación en El Colegio de México y de Guionismo en IMCINE. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia EMILIO CARBALLIDO por su obra "Apóstol de la democracia" y en el 2011 el Premio Internacional LATIN HERITAGE FOUNDATION por su tesis doctoral "Terapia wittgensteiniana".






EL INDIO FILÓSOFO - Serner Mexica

Filósofo por la UAM, estudió la Maestría en la UNAM y el Doctorado en la Universidad de La Habana. Fue Becario de Investigación en El Colegio de México y de Guionismo en IMCINE. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia EMILIO CARBALLIDO por su obra "Apóstol de la democracia" y en el 2011 el Premio Internacional LATIN HERITAGE FOUNDATION por su tesis doctoral "Terapia wittgensteiniana".