EL COLMO. Discriminados al volver a casa

Redacción

La discriminación está más cerca de lo que imaginamos, y los migrantes no solamente la viven en un país ajeno, sino en el propio. Como prueba están los casos de hijos de mexicanos deportados o de connacionales que decidieron volver a nuestro país tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, que sufren rechazo entre sus compañeros de escuela en Zacatecas, debido a que no hablan español.

Es el caso de María, quien regresó al estado junto a su madre, Esmeralda Gallegos, por miedo a la política migratoria del magnate republicano.

“Entonces dije, yo ya no me sentía muy bien allá, por mi enfermedad y todo; yo le dije a mi niña: ¿sabes qué?, entonces vámonos (…). Y me decidí, yo dije que al cabo si yo muero allá que se quede con mis papaces”, comentó Gallegos.

María, es quien más ha resentido este episodio, con ciudadanía americana y sin dominar el español, tuvo que aguantar el rechazo de sus nuevos compañeros.

“Pues cuando llegué por primera vez, pues ya ve que la gente ¿pues quién es ella? y así, y pues ya les dije de dónde venía y todo eso pues me decían pues que no, que pues que ¡hay mírenla, se cree mucho! y así y así y así”.

Esta discriminación la sufren decenas de menores en escuelas de distintos puntos del país.