Adiós a Disneylandia

MARTHA SÁENZ

Ayer al filo de la 1 de la tarde inició el “Ciclo de Conferencias Magistrales del Gasto Público” con la llegada del gobernador Omar Fayad Meneses y el auditor superior de la Federación, David Rogelio Colmenares Páramo. Armando Roldán Pimentel dio la bienvenida a los invitados y resaltó que “el círculo virtuoso del combate a la corrupción estatal no estaría completo sin la participación y esfuerzos de Omar Fayad Meneses”.

El segundo en tomar la palabra fue Ricardo Baptista González en representación del Poder Legislativo como presidente de la Junta de Gobierno, quien resaltó y elogió la carrera de Colmenares Páramo y el privilegio de ser parte de la cuarta transformación. Pese a que el morenista aseguró sumarse al ciclo de transparencia, los temas del Congreso Local continúan en la opacidad y aún no dicen, ni por solicitud de información, a cuánto ascienden los recursos otorgados a cada diputado por conceptos diferentes a la dieta mensual ni la nómina de asesores.

A las 13:14 horas, David Colmenares Páramo felicitó a Omar Fayad Meneses por ser de los gobernadores que han cumplido y cumplen con su deber. Enfatizó que la dependencia que encabeza posee un enfoque interinstitucional, intergremial y es partidaria de la incomunicación. “Festinamos que nos haya tocado vivir en esta época”, aseguró Colmeranes Páramo, y reiteró que no se revisarán nóminas ni la asignación de presupuesto, sino que la principal tarea será observar el “destino” del gasto público. Tal vez el auditor esté al tanto de los desfalcos del sexenio anterior.

A las 13:27 el gobernador Omar Fayad Meneses hizo suyo el escenario con su característico sentido del humor para repartir polémicas verdades. Dijo que mientras para algunos la Auditoría Superior del Estado o de la Federación es la Santa Inquisición, para otros es un ángel de la guarda, y es éste su caso, pues desde el inicio de su mandato ha tratado de trabajar en apego a la transparencia, la austeridad y el combate a la corrupción.

Entre los temas que causaron revuelo y seguramente uno que otro empacho, resaltó que es Fayad el primer jefe del Ejecutivo de la historia en trabajar coordinadamente con un Ejecutivo federal, presidentes municipales y un legislativo local que pertenecen a un partido distinto al suyo, lo cual ha significado un nicho de oportunidad para construir.

En cuanto a las coincidencias con la cuarta transformación, el mandatario destacó el tema de austeridad, la desaparición de delegaciones federales que en el estado tendrían un símil con las regionales, es decir, la construcción de una administración compacta pero eficiente. Acciones que han generado para Hidalgo una destacada calificación por diversos organismos: “calificación de estabilidad y eso no es grilla”, dijo.

El gobernador ofreció labor coordinada a la Auditoría Superior de la Federación; pidió se haga saber al presidente de la República la disposición de Hidalgo para trabajar y hacer una caja de cristal de la administración estatal, ofreciendo “puertas abiertas”.

Fue la última parte de la intervención del mandatario la que seguramente mandó al tocador a más de uno, pues refirió encabezar un gobierno de hechos inéditos, pues “los que estuvieron antes de mí eran un Disneylandia”, sin leyes de armonización contable. Aclaró que si Hidalgo es el estado con más ductos ordeñados, es necesario poner en perspectiva que es la entidad que cuenta con más ductos de Pemex. Y, retomando la época de Disneylandia, anunció que en 2017 se realizaron 678 intervenciones de la policía en ductos, mientras que en 2016 solamente fueron registradas 58. Además de que en su administración se devolvieron a Pemex un aproximado de 4 millones de litros de combustible robado, mientras que en 2016 apenas se regresaron 130 mil litros. Parece que el mensaje es claro.

Fayad Meneses cerró a las 14 horas con la frase: “La corrupción no termina con un decreto ni con una sola acción en concreto”, y aseguró tener cuentas claras para estar en paz con la gente de Hidalgo.






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