El gobierno federal, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), invertirá poco más de mil 500 millones de pesos en la reconstrucción de caminos, puentes y otras obras de infraestructura en los municipios de San Bartolo Tutotepec, Huehuetla y Tenango de Doria, afectados por la vaguada monzónica.
Así lo informó la diputada federal, Alma de la Vega, quien acompañó a autoridades de la SICT Hidalgo y a los presidentes municipales de las tres demarcaciones durante una gira de supervisión para conocer los avances de los trabajos de reconstrucción en la región Otomí-Tepehua.
De acuerdo con la legisladora, San Bartolo Tutotepec concentrará la mayor parte de los recursos, con una inversión de 880 millones de pesos, mientras que para Huehuetla se contemplan cerca de 400 millones y para Tenango de Doria una cifra aproximada de 240 millones de pesos.
Los trabajos consisten principalmente en la rehabilitación de caminos, construcción de muros de contención, encauzamiento de corrientes de agua y edificación de puentes, con el propósito de recuperar las vías de comunicación dañadas por las lluvias.
Supervisan puentes y caminos estratégicos
Entre las obras que actualmente se encuentran en marcha destacan el puente Zicatlán, en Huehuetla, y el paso de Piedras Negras, en Tenango de Doria, considerado un punto estratégico para acceder a la región.
Durante la gira también se realizaron asambleas con habitantes de las comunidades, quienes expusieron sus inquietudes sobre los tiempos de ejecución, las características de los trabajos y los alcances de cada proyecto.
Alma de la Vega señaló que estos encuentros permiten conocer directamente las necesidades de la población y dar seguimiento a las intervenciones que se desarrollan en los municipios afectados.
Finalmente, indicó que, además de los recursos federales, el Gobierno de Hidalgo participa en la reconstrucción y rehabilitación de distintos tramos carreteros de la región Otomí-Tepehua.
El objetivo, sostuvo, es restablecer las condiciones de movilidad y garantizar caminos seguros y de calidad para las comunidades que resultaron afectadas.






