Entre la liberación en Estados Unidos del excontralor del gobierno de Omar Fayad, César Román M., y los trámites para lograr su extradición a México, los niveles de corrupción estructural de la Estafa Siniestra abren un nuevo capítulo vinculado a la gestión del exalcalde de Pachuca, Sergio Baños Rubio, y del exalcalde de Mineral de la Reforma, Israel Félix Soto.
El factor común en ambas administraciones -Pachuca y Mineral de la Reforma- estriba en que la red de corrupción detectada en la administración del exgobernador Omar Fayad operó bajo una ecuación lineal entre el staff horizontal de mandos decisorios, los fondos públicos de programas sociales desde la pirámide federal, estatal y municipal, donde los municipios engrosaron la filtración transversal que lo mismo fabricaba empresas fachada, empresas fantasma, licitaciones a modo o carencia de ellas, y el amparo del sector privado en contubernio con prestanombres y vínculos más oscuros con empresas legales a nivel internacional.
En esta ecuación no se ha contemplado el probable tránsito de los fondos malversados a paraísos fiscales como Islas Caimán, Panamá, Andorra y Suiza; así como el recaudo con instituciones financieras nacionales y el “guardadito en cajas fuertes”.
Sin embargo, uno de los escenarios vitales en las investigaciones de la Estafa Siniestra lo condensa el eslabón que construyó la cadena intelectual de su operación: César Román M.
César Román, excontralor en la era Fayad Meneses, es el eslabón vital porque, de ser sentenciado, podría acogerse a beneficios de testigos protegidos y abrir la verdad y los detalles de esta operación, lo cual debe estar contemplado por las pesquisas a nivel de procuración de justicia, debido a que el gobernador Julio Menchaca ha insistido en que se llegará, en este caso y otros, hasta sus últimas consecuencias.
La lectura analítica es contundente. De lograrse las sanciones de peculado agravado en contra de César Román y plantear una sentencia condenatoria debe constituir el punto de inflexión que haga caer a los doce apóstoles de los mandos decisorios de la era Fayad Meneses que intervinieron en la Estafa Siniestra.
La corrupción estructural de esta Estafa Siniestra toma un rumbo vertiginoso que, sin duda, habrá de develar las implicaciones que desentrañarán su red de malversación pública.
La suspicacia sobre el pacto político que habría suscrito el exgobernador Omar Fayad con AMLO ha puesto en duda todo el sistema legal en Hidalgo y la detención de César Román, como actor intelectual de la Estafa Siniestra, es el péndulo que le hace falta a este gran puzzle político.
La ASEH en Pachuca y Mineral de la Reforma
La ASEH ha encontrado irregularidades por 53 millones de pesos en la administración del exalcalde de Pachuca, Sergio Baños Rubio, así como del exalcalde de Mineral de la Reforma, Israel Félix Soto. El desglose se divide en 47 mil 354 millones de la administración de Baños Rubio y 5 mil 968 millones de la administración de Félix Soto.
Dentro de las observaciones realizadas por la Auditoría al Ayuntamiento de Pachuca destacan el gasto no acreditado de 999 mil 998 pesos en prensa y publicidad; los 2 millones 876 mil 220 pesos del evento “Día de Reyes Magos” y los 419 mil 131 pesos de la partida de Personal Eventual.
De este entramado, el auditor superior Jorge Valverde Islas ha develado las estelas dentro de su Informe de la Cuenta Pública 2024, en la que se fiscalizó a 99 entidades a través de 205 auditorías.
Bajo una presión social sin precedentes, la ASEH, que encabeza Valverde Islas, se encuentra destapando el ojo del huracán en las pesquisas que, ahora, relaciona al exalcalde Sergio Baños y a su homólogo, Israel Félix, ambos, vinculados a una cercanía con el exgobernador Omar Fayad más allá de la función pública.
En rubros específicos de revisión, la ASEH ha encontrado observaciones concretas en pólizas de egresos, pólizas de cheques, transferencia bancarias, cuentas por pagar, comprobantes fiscales digitales, licitaciones públicas, gastos en festividades públicas y eventos donde no se registró entrega de comprobantes por servicios realizados, costos unitarios de servicios recibidos, entre otros; en el marco de las entidades fiscalizadas, no presentaron justificaciones y aclaraciones en atención a las irregularidades encontradas.
La Estafa Siniestra ya no puede ser percibida como un escándalo público, exclusivo o endogámico de Hidalgo. Sus estelas de malversación pública sólo son comparables con la tragedia histórica de los damnificados del huracán Priscilla, donde los damnificados van más allá porque son las y los hidalguenses que fueron avasallados por la corrupción estructural de una malversación pública que incidirá en el menoscabo de generaciones que no recibieron el apoyo y la generación de oportunidades que estaba en manos de la probidad pública de la administración de Omar Fayad Meneses.
La suspicacia analítica de la Estafa Siniestra advierte: ¿llegará el gobierno de Julio Menchaca hasta sus últimas consecuencias?





