El neoesclavismo en Qatar

Por un lado, vemos el rostro moderno y opulento de Qatar; sin embargo, este país oculta una larga historia de corrupción y neoesclavismo en complicidad con la FIFA.

El pasado domingo 20 de noviembre dio inicio en Qatar el campeonato mundial de futbol de la FIFA. La fiesta del futbol internacional tuvo una inauguración a todo lujo y Qatar se muestra como un país moderno, rico y dueño de una de las reservas de petróleo más grandes del planeta.

Sin embargo, detrás de este fastuoso evento deportivo no solo se refrenda -en apariencia- la hermandad internacional a través de una justa deportiva, que ha sido puesta en duda debido a los sobornos por parte del país anfitrión a las diferentes confederaciones de futbol que integran la FIFA. Esta situación no solo evidencia los “escrúpulos” de este país árabe y su república teocrática, sino también la podredumbre de la FIFA y las ramificaciones de negocios de cientos de compañías que se han enriquecido con este campeonato mundial, sucio en su génesis.

El neoesclavismo es una práctica común en el planeta: empresas y consorcios de un país contratan mano de obra básica e intelectual y, una vez que esas entidades tienen a las personas en su territorio, les retienen pasaportes vía contratos y amenazas judiciales de tratar de abandonar el país, tal y como sucedió en Qatar, donde trabajadores de la India y países africanos en su mayoría llegaron para trabajar en la construcción de la infraestructura y estadios que hoy albergan al Mundial.

Las condiciones de trabajo en la construcción de la infraestructura de aeropuertos, carreteras, hoteles y estadios fueron infrahumanas, al grado de que los trabajadores tenían que soportar temperaturas de entre 40 y 50 grados, lo que produjo cientos de muertes y pocas consciencias en el mundo fueron capaces de denunciarlo por los contubernios entre las compañías y la FIFA, que acallaron la realidad.

Esta mascarada de corrupción y genocidio de la FIFA no es la primera vez que evidencia los manejos del mercado con el producto “futbol”, que prostituye el espíritu del deporte construyendo un marketing inigualable en el planeta. Da asco ver cómo los futbolistas son prostituidos en todo el planeta, vendidos como mercancía y con la flagrante violación de sus derechos humanos, al grado de que ni siquiera tienen derechos laborales, en su mayoría de modo claro.

En México no existe un solo sindicato de futbolistas para defender sus derechos laborales; los dueños del futbol se han encargado del neoesclavismo de los jugadores, que en el mercado de transferencias son intercambiados y vendidos como cerdos al matadero.

 

Consultoría política: barra_carlos@hotmail.com

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.


ARCHIVADO EN:
, , , , , , , , ,



Right Menu Icon