El nuevo camino de Benjamín

Al Verde le conviene incorporar perfiles con conocimiento de la capital y capacidad propia de operación, mientras que a Benjamín Rico le resulta útil llegar a un partido que hoy ofrece algo que en política vale mucho: siglas, estructura y un margen mayor para construir una candidatura.

Hay figuras que llegan a la política desde los partidos y otros que llegan desde su actividad propia. Benjamín Rico pertenece más bien al segundo grupo, ya que como empresario, antes que dirigente partidista, decidió competir por la presidencia municipal de Pachuca en 2024 bajo las siglas del PRI y, tras la derrota, hizo lo mismo que muchos cuadros relevantes del tricolor han hecho en los últimos años, renunciar a su partido argumentando falta de apertura, condiciones y democracia interna. Podrá discutirse si tenían o no razón, pero lo cierto es que estas salidas se repitieron demasiado como para pensar que todas han sido una casualidad.

 

Lo interesante es lo que vino después. Rico no desapareció de la vida pública, se acercó al Partido Verde quien lo recibió gustoso, mantuvo presencia social y siguió construyendo imagen, particularmente en Pachuca. Eso dice bastante, porque quien realmente decide retirarse de la política suele desaparecer un tiempo, pero quien busca seguir vigente, manda el mensaje de seguir pensando en un siguiente capítulo.

 

Y ahí aparece una coincidencia de intereses que vale la pena observar. Al Verde le conviene incorporar perfiles con conocimiento de la capital y capacidad propia de operación, mientras que a Benjamín Rico le resulta útil llegar a un partido que hoy ofrece algo que en política vale mucho: siglas, estructura y un margen mayor para construir una candidatura. Si además el Verde mantiene la idea de competir en Hidalgo con mayor autonomía frente a Morena, ese espacio podría volverse todavía más atractivo para quienes buscan una ruta propia sin depender completamente del oficialismo. Es una relación donde, al menos en el papel, ambos parecen ganar.

 

Desde luego, eso no significa que el camino esté despejado. Pachuca es probablemente el municipio más competido del estado y cualquier proyecto serio tendrá que enfrentar a Morena, al PAN, al PRI, a Movimiento Ciudadano y a otros partidos y actores que también podrían llegar con aspiraciones fuertes. Además, se sabe que cambiar de partido no garantiza que los votos sigan ese camino con la misma facilidad. La ciudadanía suele distinguir entre un nuevo proyecto y un simple cambio de colores, y esa diferencia puede ser decisiva cuando llegue el momento de pedir nuevamente el respaldo en las urnas.

 

Por eso el panorama de Benjamín Rico resulta interesante de seguir. No porque hoy exista una candidatura definida, sino porque parece haber tomado una decisión que va más allá de abandonar un partido: escogió un nuevo vehículo para mantenerse vigente dentro de la vida política hidalguense.

 

Falta mucho para 2027 y más todavía para saber quién aparecerá finalmente en las boletas, pero pensar que Benjamín Rico ya dejó atrás sus aspiraciones políticas sería, por decir lo menos, una ingenuidad.