Hilo negro y agua tibia

¿Cuándo y en qué momento arribará al poder de una dirigencia municipal, estatal o nacional, un líder en el PRI que realice una evaluación seria sobre el fracaso de su conducción política?

Foto del avatar

Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Mis únicos y queridos lectores, el escritor uruguayo Mario Benedetti afirmó: “el suicidio de un criminal no lo redime ante la sociedad, pero, algo es algo”.

 

En la toma de protesta al frente del Comité Municipal del PRI en Pachuca, Geraldina García Gordillo ha develado -a título de hilo negro y agua tibia-, que el PRI atraviesa por una de las más grandes crisis de su historia, condición que parece apuntar en dirección opuesta a las recientes declaraciones de Marco Mendoza, líder estatal del tricolor, quien señaló que “no existe desbandada priista ante la defección de Benjamín Rico Moreno”.

 

En ambas declaraciones -las de Mendoza Bustamante y García Gordillo- no existe un mea culpa, quizá porque la cúpula que lidera al PRI debe considerar que la crisis por la que atraviesa su partido, no sólo en Hidalgo, sino a nivel nacional, debe ser producto de un oscurantismo político, mal de ojo o por ósmosis.

 

En este escenario no hubo autocrítica de García Gordillo o de Mendoza Bustamante para explicar ¿por qué el PRI se está degradando como partido político en esta crisis y qué elementos la generaron?, en términos estrictos, la autocrítica no se presentó, pero debió girar en torno a la antidemocracia histórica del partido y a su verticalidad de cúpula, el mutis político estuvo presente.

 

Lo que no percibe la cúpula dirigente del PRI es que la base militante que aún guarda cierto respeto a los postulados que dieron origen al partido de la Revolución está enfurecida y en un hastío político sin precedentes, pero como la mayoría de su base militante se encuentra avasallada y cooptada por el juego de intereses -de lo que todavía queda y se nutre del presupuesto público al partido-, que por supuesto no se rebela ni pronuncia frente a la verticalidad política y el fracaso rotundo de su dirigencia, los ojos cerrados, la boca callada y los oídos sordos son lo que prima en el sigilo de una base militante que aplaude, sin reconocimiento alguno, la crisis política que arrastra el partido tricolor.

 

García Gordillo no devela ni el hilo negro ni el agua tibia, y lejos de que sus pronunciamientos vayan hacia una autocrítica-propuesta, se cierne y disfrazan las calamidades del desastre político como si se tratara de un acto de valentía política el no esconder lo que no se puede esconder.

 

¿Cuándo y en qué momento arribará al poder de una dirigencia municipal, estatal o nacional un líder en el PRI que realice una evaluación seria sobre el fracaso de su conducción política?

 

Mis únicos y queridos lectores, he conversado con diferentes personeros del PRI en mi trayecto en el análisis político y entrevistas Cara a Cara, y no he encontrado uno solo que se haya atrevido a aceptar, dentro del partido y no frente a su éxodo del mismo, que es un organismo históricamente antidemocrático, desde su raíz cuando Don Plutarco lo fundó en 1929.

 

El único priista al cual no conocí, pero del cual pude imponerme de un pensamiento innovador y con estelas de una derecha moderna y de vanguardia fue a Don Jesús Reyes Heroles, quien tenía claro las implicaciones de la maquinaria política que se había creado, los fines del Estado y la vanguardia de una derecha populista que nació con el PNR, transitó por el PRM y murió en el PRI.

 

En el análisis crítico, ¿qué cambios efectuará Geraldina García en un alicaído partido que, ahora, cuenta con los dedos a sus agremiados?

 

La respuesta es lineal y ustedes la conocen.

 

Frente a una dantesca y escabrosa escena en ascenso a la dirigencia municipal de Geraldina García en el PRI de Pachuca no se percibe en la foto del recuerdo político ninguna cara nueva ni arenga política que evoque a una renovación política intrapartido, por el contrario, los vientos de cambio no se presentan y resulta perceptible que no arribarán.

 

¿Acaso no existe ningún priista que pueda impulsar un proyecto político de derecha al estilo del mesianismo de Javier Milei, Jair Bolsonaro o José Antonio Kast, pese a que sólo se trate de una quimera del oro?

El extravío político del PRI no sólo en Hidalgo, sino a nivel nacional, es que nos sigue develando el hilo negro y el agua tibia, al margen de inocular un proyecto de nación desde la derecha.

Foto del avatar

Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






Foto del avatar

CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.