La desbandada del PRI

La paradoja es que Marco Mendoza, líder del PRI Hidalgo, no haya visto venir y advertir, sobre personeros como José Antonio Rojo o Benjamín Rico, el éxodo cantado.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

En estos días aciagos el jugo que se le puede exprimir al limón de la política en Hidalgo, mis únicos y queridos lectores, nos da para hacer limonada.

 

En un escenario donde los reflectores mediáticos poco o nada le favorecen al líder del PRI Hidalgo, Marco Mendoza, han caído como bomba las declaraciones en respuesta a la defección de Benjamín Rico Moreno del tricolor, quien manejó la frase de que Hidalgo cambió, Pachuca cambió, pero el PRI no lo hizo, acusando con ello a la cúpula del partido de Don Plutarco de antidemocrática.

 

Creo que los signos de la involución del PRI Hidalgo se reflejan en el rostro de uno de los estados más rezagados, asimétricos, desiguales y pobres de la nación como lo es Hidalgo, salvo que ustedes, mis únicos y queridos lectores, tengan otros datos, como decía el Tlatoani que vive en Palenque, Chiapas.

 

El caldo no tiene habas

 

La paradoja en la defección política de Benjamín Rico estriba no sólo en el negacionismo de la desbandada tricolor que no asume ni como antídoto contra el mal de insomnio Marco Mendoza. En los hechos, la paradoja es que Mendoza Bustamante no haya visto venir y advertir, sobre personeros como José Antonio Rojo o Benjamín Rico, el éxodo cantado. En los hechos de la lógica inferencial, Marco Mendoza ya sabía que tanto Rojo García de Alba como Rico Moreno se iban a ir del partido en cuando otro menjurje político como MC o el Verde prendieran las luces.

 

Hay quien es más vivo que el consomé de pollo

 

Recordemos que Omar Fayad no le pidió ni permiso ni perdón a la clase política del PRI Hidalgo y en vez de migrar a un partido rémora o satélite, mejor formó un grupo político para los disidentes del tricolor y, con ello, crear el efecto pulpo, donde sus tentáculos atraparan al calamar político.

 

En los hechos, Omar Fayad tiene más ases bajo la manga que tahúr de feria.

 

Los romeritos calientitos

 

Parece un diálogo de sordos el hecho de que el der del PRI Hidalgo no acepte una desbandada política en su partido -claro, esto lo hace para no quedar en evidencia-, aquí no hay análisis ni escenario político que no permita advertir lo evidente y obvio de los rendimientos políticos decrecientes del PRIAN, que no se pueden ocultar ni maquillar, porque el éxodo y desbandada política de sus filas, mis únicos y queridos lectores, nos devela el hilo negro y el agua tibia, de la crisis-extinción del PRI.

 

Exprime el limón para el consomé

 

¿Hasta dónde llegará el negacionismo político de la derecha?

 

No cabe duda que ningún análisis resiste el negacionismo político de la derecha que golpea sistemática y aleatoriamente a cualquier medida y logro político de Morena en Hidalgo en el gobierno de Julio Menchaca, cuyo paso vertiginoso, aprobación ciudadana y capital político, despeinan hasta el que usa gel “Peña Nieto”, por lo que no existen argumentos que puedan maquillar la realidad política y social donde el negacionismo no tiene cabida y a todas luces, es una pantomima.

 

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.