La estafa sin fin

El gobierno de Julio Menchaca debe cerrar la pinza sobre la Estafa Siniestra, porque en ella no sólo opera el prestigio de la probidad pública de su administración, sino, también, un instrumento que capitaliza políticamente la fuerza de Morena en Hidalgo.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

En los entretelones de la Estafa Siniestra, mis únicos y queridos lectores, el gobernador Julio Menchaca ha realizado el pronunciamiento de que aún se desconoce el destinatario final del dinero de la Estafa Siniestra”, lo cual presupone que las pesquisas se ciernen no sólo sobre la malversación pública, sino sobre una investigación cuyo perfil intenta descifrar el modus operandi de una red de corrupción que tuvo alcances directos de una planificación delictiva que se encargó de encriptar sus enlaces.

Este escenario, de acuerdo al gobernador Menchaca Salazar, ha dificultado el trabajo de la Auditoría Superior de Hidalgo, lo que devela al tiempo que las instituciones públicas de fiscalización carecen de los instrumentos e inteligencia de vanguardia para desenmarañar y desentrañar este y otros dioramas delictivos a nivel financiero.

En los hechos, la carencia de instrumentos e inteligencia financiera de primer nivel en México de los órganos de fiscalización, se acompañan de los despropósitos de los gobiernos del antiguo régimen, que se encargaron de entorpecer el desarrollo de esta inteligencia fiscal, precisamente porque las tropelías públicas sostenían a esa mafia del poder que por décadas utilizó la riqueza de la nación como botín privado.

En este trazo de frontera fiscal”, los gobiernos de la 4T se han topado con el resabio tecnológico y científico de un sistema de fiscalización al cual, se le pusieron candados para que intencionalmente fuera disfuncional y se impidiera arquear el orden público.

Aunado a este escenario de estrechez de la ética pública en la nación se encuentra el despropósito mayúsculo de los contubernios de la clase política que se cubría las espaldas y creaba cortinas de humo a través de redes intrincadas de malversación pública como la Estafa Siniestra, que garantizaba a través de la triangulación del desvío de presupuesto orgánico la cortina de humo que hacía perdedizos” los recursos públicos.

El caso de la Estafa Siniestra operada en la administración del exgobernador de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, expresa que la triangulación operativa de la red de corrupción había sido orquestada en diferentes momentos en los gobiernos del antiguo régimen, pero esta vez, en concreto, no se contaba con la seguridad de que el régimen en turno le perteneciera al PRIAN para cubrir las huellas de la malversación del erario.

En estos momentos, la tragicomedia del desafuero de Alejandro Alito Moreno, líder perpetuo del PRI, marca nuevamente un entramado donde Morena no aprieta el acelerador a fondo para desterrar la corrupción, lo que genera una suspicacia tácita de que lo que suceda con Don Perpetuo” estará acorde a una estrategia de ablande de la izquierda para aquietar las aguas de ser necesario.

El entretelón del caso Adán Augusto no augura un futuro esplendor en las estelas de corrupción pública, las cuales son la bandera de batalla de la 4T y no deben quedar de lado o fuera de las lógicas de la probidad sistémica.

El gobierno de Julio Menchaca debe cerrar la pinza sobre la Estafa Siniestra, porque en ella no sólo opera el prestigio de la probidad pública de su administración sino, también, un instrumento que capitaliza políticamente la fuerza de Morena en Hidalgo.

La lógica de la estrategia de ablande de Morena en Hidalgo debe concretar en la administración de Julio Menchaca la guillotina de poder que haga rodar las cabezas de las y los implicados en la Estafa Siniestra; de lo contrario, la metáfora de Robespierre habrá de ceñirse en contra del capital político de su administración y no dejará el piso firme que reclama la sucesión transexenal del 2028.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.