Los esfuerzos judiciales en las indagatorias e investigaciones del asesinato del alcalde de Pisaflores, Miguel Bahena Solórzano, han creado una expectación mayúscula en la ciudadanía, que no ha dejado de presentar especulaciones análogas al también homicidio cometido en contra del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
Cambios vertiginosos se suceden en la impartición y procuración de justicia en la nación, donde la renuncia del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, crea tensiones en la estructura del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En Hidalgo, los impactos directos de la procuración e impartición de justicia han apaciguado las suspicacias sociales que han querido pavimentar un móvil de similitud entre ambos homicidios -Carlos Manzo y Miguel Bahena-. Sin embargo, destacan condiciones erróneas que pretendieron perfilar en redes sociales suspicacias y sombras que pudieran empalmar un clima político enrarecido en Hidalgo, que en nada asemeja al contexto histórico-político que prima en Michoacán y que el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares, desmintió con amplitud.
El análisis preventivo de los trazos pretendidos en redes sociales en Hidalgo y de la clase política de la derecha, presentan condiciones absurdas que han sido abortadas ante las indagatorias judiciales que, mediante investigaciones, perfilaron un móvil distinto y develaron las entrañas de una conspiración endogámica en el municipio de Pisaflores, por lo que las hipótesis vinculadas al crimen organizado fueron descartadas.
En este trazo, el crimen del alcalde de Pisaflores, Miguel Bahena, pese a estar contrapuesto a lo ocurrido en Michoacán, ha encontrado eco en las estratagemas de la clase política de la derecha en Hidalgo para tratar de crear un clima de incertidumbre y desorientación en los corrillos políticos y de la sociedad civil. Sin embargo, el trazo de analogías que circundaron en redes sociales se ha quedado famélico ante la respuesta del gobierno de Julio Menchaca, que se avocó desde los primeros minutos del asesinato a esclarecer un evento lamentable que, a todas luces, no hizo perder la firmeza de la estructura judicial en Hidalgo.
No obstante que el caso debe ser esclarecido hasta sus últimas consecuencias y que se develó la supuesta estructura del crimen en Pisaflores en la presunta participación del director del DIF municipal, Johny. V. R, como autor intelectual, así como de César R., como autor material, y de la presunta implicación de Hannia G.M., hermana del alcalde suplente; el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares, ha develado que las indagatorias no terminan y habrán de brindar y develar nuevos hechos.
La nota contradictoria de las implicaciones del asesinato del alcalde de Pisaflores, Miguel Bahena, no pueden se extrapoladas a lo ocurrido en Michoacán con Carlos Manzo, y deben advertir el clima de violencia que pretenden generalizar en la nación los grupos de derecha, donde el PAN en las movilizaciones del GZ, han sido ampliamente develadas por las instancias judiciales en el gobierno de la Ciudad de México, así como por la propia presidenta Claudia Sheinbaum.
Es evidente que la indignación de la ciudadanía en Hidalgo en torno a los hechos ocurridos en Pisaflores no puede ser ignorada, pero no es pertinente lo que ha sucedido en el manejo oscuro de redes sociales, donde la extrapolación alarmista pretende obtener dividendos de una politización clara del evento con el fin último de conseguir el éxito de la correlación de fuerza política que no posee la oposición ni en Hidalgo, ni en prácticamente, todo el país.
Dos vectores encontrados
Mientras la mesura y atención inmediata de la administración del gobernador Julio Menchaca, atendió el desafortunado evento de este asesinato del alcalde Miguel Bahena; la oposición política en Hidalgo creó un clima irresponsable de suspicacias que son el modus operandi de la estrategia de violencia que se encuentra articulando las fuerzas del antiguo régimen para causar temor, indignación e incertidumbre social.
En esta atmósfera que prima a nivel nacional, es necesario que las autoridades en Hidalgo sigan con la firmeza de mando y que toda indagatoria pública como privada de la procuración e impartición de justicia no deje a las suspicacias y al arrastre de las redes sociales, los corrillos equivocados y manipulados que se han presentado.
El gobierno de Julio Menchaca ha mantenido seriedad y sobriedad en las tareas emprendidas y su firmeza no está a discusión, por lo que la extrapolación de realidades como lo que se ha pretendido hacer con el atentado al alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, no prima en la realidad concreta de Hidalgo.





