Los eliminados sureños

Conservar manejadores debutantes no funcionó para los Guerreros ni para los Piratas.

Dos de los equipos sureños eliminados tienen algo en común: tenían mánagers debutantes que fueron mantenidos en sus puestos, pese a las malas temporadas.

Los Guerreros de Oaxaca, dirigidos por Erick Rodríguez, terminaron en último lugar, con 20 ganados y 45 perdidos. Su problema principal es que son el hermano menor de los Diablos, que se llevan lo mejor del equipo y les mandan refuerzos que, a la larga, no funcionan.

El bateo no fue el problema de los Guerreros, con cañoneros como Juan Carlos Ureña, que bateó .323, 17 jonrones y 40 producidas; seguido por Alonzo Harris, con .332, 6 y 31, y Juan Carlos Camacho, .312, 10 y 46; además, Orlando Piña tenía un año impresionante, hasta que se lesionó. El cubano Lisban Correa, enviado por los Diablos, fue cambiado por Carlos Franco, que demostró su poder con nueve vuelacercas.

El verdadero problema fue el picheo. Su estelar Efrén Delgado estuvo lesionado casi toda la temporada; Brandon Compton, que llegó por Héctor Hernández, de los Diablos, no ganó ningún juego, y el cerrador de último momento, Ulises Joaquín, dejó ir varios partidos.

Los Piratas de Campeche de Francisco Campos fueron un equipo de rachas que terminó con 24 triunfos por 39 reveses. En la ofensiva no hubo muchas luces, siendo los más constantes Diego Madero, con .313; Daniel Carbonell, .306, y Jasón Atondo, con .296. El mejor jonronero fue Olmo Rosario, con apenas seis.

En el pitcheo, el mejor en carreras limpias fue Demetrio Gutiérrez, con 3.78, pero apenas una victoria, y Romario Gil y Jaime Lugo no rindieron lo esperado. Al final, encontraron en Ronald Belisario un buen cerrador.

Caso muy distinto fue el de los Bravos de León, que pelearon la calificación hasta el último día, terminando con 29 victorias por 37 derrotas. 

El equipo de Tim Johnson, al igual que Oaxaca, tuvo que soportar ser el hermano menor de los Sultanes; pero, a diferencia de ellos, algunos de los refuerzos sí funcionaron; Xavier Batista terminó segundo en cuadrangulares, con 19 y 57 impulsadas, apoyado por Joey Terdolavich, con .299, 12 y 43, y por los veteranos Chris Roberson, Matt Clark y Frank Díaz.

Conviene recordar que los Sultanes pidieron de regreso a uno de sus mejores cañoneros, Agustín Murillo.

En el picheo, Cristian Castillo (4-1 y 3.88) y Luis Cruz (4-2, 4.23) hicieron una buena pareja, pero al final entraron en un tobogán y nunca se anunció si Johnson se había ido, dejando a Eddie Castro al mando.

Lo cierto es que estos tres equipos merecieron su eliminación y tendrán que mejorar el año próximo. 

Autor: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.


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