Los pasos perdidos de Izquierda Unida

No pasó desapercibido el activismo radical de Izquierda Unida, que a toda costa intentó alentar el recabo de firmas para la revocación de mandato del gobernador Julio Menchaca, no buscando amparar y proteger el sentir democrático del pueblo en Hidalgo, sino como un acto velado de sedición política de una facción de izquierda tribal y anacrónica.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Concluye el plazo para el recabo de firmas en la aplicación del instrumento de revocación de mandato en Hidalgo, mis únicos y queridos lectores, y el desencuentro fallido de los grupos de choque contra el gobierno de alternancia de Julio Menchaca es sólo la rémora del fracaso de la derecha y el radicalismo de izquierda, que tendrán que quedar al margen de la soberanía del pueblo.

 

Durante 2025, la actuación de Tonatiuh Herrera Gutiérrez, der de Izquierda Unida Hidalguense, que asemeja a una falange, no había concretado mayor activismo social en favor de causa alguna. Empero, a partir de la instauración del proceso de revocación de mandato -que fue impulsado por el propio gobernador Menchaca Salazar para fortalecer los mecanismos de democracia representativa en Hidalgo- Herrera Gutiérrez se dio a la tarea de ir en choque frontal contra un gobierno de alternancia, del cual está distante y lejano.

 

En este marco de eventos, no pasó desapercibido este activismo radical de Izquierda Unida, que a toda costa intentó alentar el recabo de firmas para la revocación de mandato del gobernador Menchaca Salazar, no buscando amparar y proteger el sentir democrático del pueblo en Hidalgo, sino como un acto velado de sedición política de una facción de izquierda tribal y anacrónica.

 

A trazo contrario, el gobernador Julio Menchaca intentó que la ciudadanía entendiera lo fundamental que implica su participación en los procesos que son parte íntegra de su soberanía, alentando con ello el recabo de firmas y con la mejor disposición para fortalecer el poder del pueblo.

 

La torpeza y arrogancia de los grupos de choque

 

En esta estela donde Izquierda Unida, en un acto incomprensible de indisciplina política, daba golpes en la mesa y gritos de arenga social; otros grupos políticos, en este caso de la derecha y sus expresiones partidistas, dieron rienda suelta a sus apetitos y frustraciones para intentar causar incertidumbre social frente a la revocación de mandato en Hidalgo.

 

Vimos a Marea Rosa increpar al gobierno con lisonjas de democracia y libertad; al Grupo Universidad, en el recabo de firmas entre su masa educativa; a la Generación Z, más extraviada que perro en salchichería, arengar su impericia e incapacidad política; a la bancada del PRI, exigir espacios de debate en la revocación, lloriqueando por ser escuchados, no por el Congreso, sino por la ciudadanía que no los voltea a ver; al PAN, en un berrinche de escisión y emancipación de la alianza política con el PRI, al grito de dictadura comunista; y, por último, a Izquierda Unida Hidalguense, donde Tonatiuh Herrera, en una especie de lamento lacónico, demandaba en tribunales al IEEH por no haber difundido la revocación de mandato en los medios.

 

Me cansé de rogarle

 

En el estribillo de la canción del filósofo de la música vernácula, el ilustre guanajuatense, José Alfredo Jiménez, Izquierda Unida hidalguense se cansó, este 2025, de lloriquearle a la ciudadanía para que diera su firma en la revocación de mandato, cuestión que encontró menos pulgas que en perro callejero. Definitivamente, Izquierda Unida Hidalguense se cansó de rogarle a la ciudadanía.

 

Es tiempo de que Izquierda Unida Hidalguense dé una muestra de madurez política en una verdadera praxis de izquierda, no en este desencuentro tribal que, de manera oscura, pretende encontrar espacios y dividendos políticos en un gobierno que tiene legitimidad y credibilidad social como lo implica la gestión del gobernador Julio Menchaca en Hidalgo.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.