Neyda Naranjo no aclara si su secretaria particular es su familiar durante comparecencia

Durante su comparecencia ante el Congreso de Hidalgo, la secretaria de Cultura fue cuestionada sobre su relación con una colaboradora, el conflicto por el inmueble de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, la tauromaquia y la falta de una fecha para reabrir el Museo Felipe Ángeles.

El posible parentesco entre la secretaria de Cultura de Hidalgo, Neyda Naranjo Baltazar, y su secretaria particular, Arely Mendoza Baltazar; la reapertura del Museo Felipe Ángeles, en Zacualtipán, y la postura institucional sobre la tauromaquia fueron algunos de los temas abordados durante la comparecencia de la funcionaria ante el Congreso del estado.

Durante este ejercicio, realizado como parte de la glosa del informe de gobierno, en el que se formularon 10 preguntas de diputados locales y cuatro del público, la legisladora Tania Meza Escorza cuestionó a Naranjo Baltazar sobre si su secretaria particular era familiar suya. El señalamiento volvió a plantearse posteriormente en conferencia de prensa.

“Las y los colaboradores que trabajan en la Secretaría de Cultura están por las capacidades que cada uno tiene; si existiera algún conflicto, la Contraloría se encargaría de eso”, respondió la funcionaria, sin confirmar ni descartar expresamente el parentesco señalado.

Otra de las preguntas de Tania Meza fue si la titular de Cultura había sostenido reuniones con representantes de la Fundación Arturo Herrera Cabañas. En respuesta, Naranjo Baltazar señaló que mantienen contacto y diálogo con la comunidad artística y que la dependencia tiene las puertas abiertas para recibir a integrantes del sector cultural y de la sociedad civil.

La diputada recordó que el pasado 19 de abril integrantes de la comunidad artística y cultural de Pachuca y otros municipios se manifestaron ante la intención del Gobierno del Estado de retirar el comodato del inmueble que ocupa la Fundación Arturo Herrera Cabañas.

Aunque reconoció que el asunto no corresponde directamente a las atribuciones de la Secretaría de Cultura, Meza Escorza preguntó qué acciones se han realizado para recomponer la relación con la comunidad cultural y si la funcionaria había tenido acercamientos con representantes de la Fundación, particularmente en el inmueble ubicado en Allende 113.

Naranjo Baltazar respondió que la dependencia mantiene una política de puertas abiertas y continúa facilitando espacios a los artistas. Como ejemplo, mencionó que el ballet folclórico de la Fundación ha utilizado instalaciones culturales y tiene programada otra presentación. Además, sostuvo que no ha existido un rompimiento directo con artistas o portadores de cultura.

Ante la insistencia de la legisladora, la secretaria aclaró que no ha tenido contacto directo con representantes de la Fundación, salvo con integrantes de su ballet folclórico. Reconoció la trayectoria y el legado de la organización, pero puntualizó que la posesión del inmueble constituye un asunto distinto de las actividades culturales.

Por otra parte, el diputado Marco Mendoza Bustamante expuso que la tauromaquia forma parte de diversas expresiones culturales, literarias, históricas y comunitarias de México y de Hidalgo, para lo cual citó a escritores que han abordado esta práctica en sus obras.

El legislador preguntó cuál es la postura institucional de la Secretaría de Cultura frente a la fiesta brava y si la reconoce como una manifestación cultural. Naranjo Baltazar respondió que la dependencia está a favor de los espectáculos sin sangre, aunque reconoció el carácter cultural de la tauromaquia. “Reconocemos como manifestación cultural porque finalmente eso es lo que representa”, expresó.

Durante su intervención, Mendoza Bustamante también recordó que el Museo Felipe Ángeles, ubicado en Zacualtipán, fue cerrado temporalmente en noviembre de 2025 debido a filtraciones de agua y que, a casi un año de esa medida, permanece sin recibir visitantes.

El diputado señaló que también se han reportado carencias operativas en el recinto, como falta de internet, telefonía, equipo de cómputo suficiente, mobiliario adecuado y vigilancia. Por ello, solicitó conocer el calendario de rehabilitación y la fecha prevista para su reapertura.

La secretaria explicó que el museo ya pasó por un proceso de rehabilitación, pero aún está pendiente la intervención de la museografía que resultó dañada. Indicó que, a través de la Dirección del Patrimonio Cultural, se realizan gestiones para modificarla y posteriormente reabrir la casa museo, aunque no precisó una fecha.

Ante esta respuesta, el diputado replicó: “Entonces, no hay fecha de reapertura”, y calificó como “bastante grave” que el recinto lleve prácticamente un año cerrado sin que exista un calendario definido para volver a recibir al público.