Partidos políticos, ¿proxenetas del poder?

Es evidente que existe un desencuentro con la política, es palpable que los ciudadanos son zombis que deambulan como estúpidos y que sus vidas son utilizadas por cadenas de poder oscuras e interminables.

A vox populi sabemos que la política es una actividad que ha enriquecido a una elite del poder que cruza sus intereses con los grandes detentadores de la riqueza, y que muchas veces es juez y parte, por lo que los negocios que hace están perfectamente protegidos.

Desde hace décadas vivimos una crisis política que pocos quieren reconocer, donde los mayores culpables son los ciudadanos?, no la clase política, porque somos nosotros los que decidimos quién gobierna, de hecho, los putrefactos somos los ciudadanos, en todos los sentidos.

Y lo somos porque no controlamos las estructuras políticas y dejamos que los políticos hagan lo que quieran con nosotros; somos putrefactos por nuestra precaria politización e interés en lo público; somos putrefactos porque permitimos y prohijamos la corrupción e impunidad.

Del otro lado están los que manejan al Estado, y asemejan un pero mastín, feroz y brutal, dispuesto a defender su hueso a costa de lo que sea, por lo que mientras es dueño y no se ponga firme, el perro será amo y señor de la casa, y es probable que nos expulse de ella para que nosotros le sirvamos.

El ciudadano es el ser del mundo del revés y al revés, es un ser sin vista, cegado y negado que se niega, que se hunde en su propia incertidumbre y que aguanta a cambio de recibir una gotita.

Este escenario indica que de primera mano, la explotación del ciudadano proviene de él, que los otros actores sólo le ponen la mesa.

La partidocracia ante la inconsciencia social se ha convertido en el proxeneta de la sociedad; nadie parece salvarse, por lo que con gran placer usufructúan de la ignorancia y la despolitización, utilizando la promesa de la libertad, la igualdad y la justicia como los elementos conductuales que invierten el juego del mastín.

Pero nadie se preocupe por nada, de todos modos Juan te llamas.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.