El capital político del gobernador Julio Menchaca Salazar se cuece aparte, mis únicos y queridos lectores.
Morena y el ascenso de la izquierda se encuentran de manteles largos y el séptimo año de la 4T se agiganta, encumbrando el México de los sectores sociales desposeídos que, por décadas, le pidieron a la derecha generar las mínimas oportunidades de vida y que, a la postre, por más de siete décadas y la extensión de alternancia blanquiazul, que no de cambio político, malograron el porvenir de la nación.
La ratificación de mandato
En el análisis crítico de la política y escenarios de poder en Hidalgo, la ratificación de mandato de Julio Menchaca como titular del Poder Ejecutivo deviene de un arduo trabajo y gestión administrativa de un hombre cuya trayectoria como servidor público es impecable y que le ha impreso a su gobierno de alternancia el sello de sencillez, humildad y mesura que por décadas demandaba una sociedad habida de un gobierno verdadero que fuera interlocutor de los grandes anhelos de justicia social.
Julio Menchaca Salazar
La creciente aprobación y capital político del gobernador Menchaca Salazar condensa una visión de reivindicación social en el piso firme de los sectores desposeídos y marginados en Hidalgo, que son una mayoría y que, por vez primera, han sido apoyados por el deber público de realizar la voluntad del pueblo.
En las Rutas de la Transformación hemos sido testigos de ese trabajo de conciencia social que ha impuesto a su gestión el gobernador de Hidalgo; un hombre sencillo y honesto que ha dejado en los números y en el trabajo de piso, la reestructuración de lo que debe ser un gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo.
En los recientes hechos lamentables del huracán Priscilla y sus estragos que enlutaron a nuestros hermanos de Hidalgo, Julio Menchaca mostró su entereza y preocupación por su pueblo, recorriendo la zona de desastre, brindando ayuda, entendiendo la preocupación de miles de personas que la naturaleza les arrebató todo, siempre con firmeza coordinando y orientando acciones, lo mismo desde la restauración de la salud e integridad personal de los damnificados, que cubriendo las acciones del puente aéreo que consolidó desde su vínculo de unidad gubernamental con la presidenta Claudia Sheinbaum.
En este significativo proceder político-gubernamental, el gobernador Julio Menchaca ha evidenciado que se trabaja para servir al pueblo, que no existen excusas cuando se programa y se realiza la planeación administrativa desde abajo, iniciando por la equidad social.
Los referentes de la ratificación del mandato de Julio Menchaca en Hidalgo se multiplican; lo mismo disciplinando a la clase política, yendo a fondo en contra de la corrupción e impunidad que postró a la ciudadanía desde las estelas de la malversación pública más allá de la Estafa Siniestra, con la sensatez de conminar a la austeridad y mesura de las acciones de su staff de gobierno y de la clase política sin importar el color partidista.
Mis únicos y queridos lectores, he tenido el privilegio de conversar con el gobernador Menchaca Salazar y conocer de cerca a uno de los políticos emblemáticos del cambio social en el país, que ha tenido que remar contra los resabios y lógicas de un pasado político que ha vulnerado a los que menos tienen en Hidalgo y la nación.
Construir el cambio social en Hidalgo llevará tiempo y esfuerzo pero, por sobre todas las cosas, exigirá conciencia social e instrucción para ampliar nuestra cultura política; en ello, Julio Menchaca ha creado las herramientas y reorientación de su proyecto político que desterró a las fuerzas del antiguo régimen y ha trazado la semilla de un porvenir que jamás conocimos en esta tierra que se mira lo mismo desde la Huasteca que el Mezquital, con mujeres y hombres que lo único que claman es justicia social.
Hidalgo es tierra fértil
Los tres primeros años de la gestión gubernamental de Julio Menchaca en Hidalgo han sido un arduo camino, con intenso trabajo, pero con la firmeza de un mandatario que no tiene dobleces, que comprende las necesidades vitales de su pueblo y que ha fincado para esa tierra fértil, el porvenir de la equidad social.
No hubo revocación de mandato en Hidalgo, sino la ratificación ciudadana y reconocimiento de un gobierno del pueblo.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.







