La titular de la Secretaría de Cultura, Neyda Naranjo Baltazar, evitó emitir una opinión técnica sobre la prohibición de las corridas de toros en Hidalgo, argumentando que, por respeto a la división de poderes, es el Congreso local quien debe legislar sobre el tema.
Durante su comparecencia ante integrantes del Legislativo, el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Avelino Tovar Iglesias, refirió que el tópico no puede discutirse a partir de percepciones personales o interpretaciones amplias de la cultura, debido a que la Constitución Política reconoce a los animales como seres sintientes e impone sanciones jurídicas al Estado y a todas sus instituciones.
Por ello, recordó que pidió formalmente —a través de los mecanismos procedentes— la opinión técnica de la Secretaría de Cultura sobre la permanencia de espectáculos que implican sufrimiento animal, pero actualmente no han recibido posicionamiento claro, fundado ni sustentado.
“La secretaría que usted dirige no puede mantener en la ambigüedad porque hoy existe una obligación constitucional concreta, por eso formulo la pregunta puntual: ¿con base en cuáles criterios jurídicos, técnicos y de política cultural la secretaría justifica la permanencia de un espectáculo cuyo elemento central es el sufrimiento animal, considerando que la Constitución reconoce a los animales como seres sintientes y, con ello, obliga al Estado a optar por medidas progresivas de protección?”, declaró el legislador.
La funcionaria estatal respondió que el pasado 15 de abril otorgó la contestación y que su responsabilidad es proteger, promover y salvaguardar las expresiones culturales legítimas de las comunidades. También señaló que deben actuar con responsabilidad ética, a partir del marco normativo vigente y del interés superior de la sociedad en su conjunto.
“En ningún caso puede permitirse que el ejercicio de los derechos culturales se traduzca en una afectación de otros derechos humanos. La Constitución es clara y ningún mexicano puede ser objeto de restricción injustificada de sus derechos y libertades, incluyendo la libertad cultural, siempre que su ejercicio no contravenga otros principios fundamentales del Estado de derecho”, dijo.
De ahí que enfatizó el respeto a la división de poderes y al proceso legislativo, aunque hizo un llamado a fomentar un diálogo abierto, informado y respetuoso entre los distintos sectores involucrados.
“Que permita conciliar el respeto a la diversidad cultural con la protección de los derechos de animales a través de políticas públicas incluyentes, justas y con visión a futuro. Preservamos el patrimonio cultural y estamos a favor de los espectáculos sin sangre; además, considerar que la cultura es un ente vivo y, al igual que la sociedad, va cambiando con el paso de los años”, abundó.
El diputado subrayó que la ciudadanía y los involucrados en el tema requieren claridad en la postura de la dependencia estatal: si responde al principio constitucional de protección animal o si permanecerá en la incertidumbre.
Naranjo Baltazar replicó escuetamente que los gobiernos de izquierda respetan los derechos y respaldan la protección de animales, mientras que compete al Congreso local elaborar las iniciativas sobre esta práctica conocida como “fiesta brava”.
Durante el intercambio de preguntas entre legisladores y la secretaria hubo señalamientos sobre errores en los datos y cifras que presentó en su informe, por ejemplo en los costos de eventos y número de asistentes, lo cual fue reprochado por la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Claudia Lilia Luna Islas.
Respecto a los programas para restauración de estaciones del tren como centros culturales, actualmente concluyó la primera etapa de restauración de la estación Apulco, en Metepec, con una inversión de un millón 566 mil pesos, además de la estación Ánimas, en Zempoala, con un millón 700 mil pesos.
Hasta ahora rehabilitaron al menos 10 estaciones ubicadas en Tula de Allende, Tulancingo, Cuautepec de Hinojosa, Santiago Tulantepec y Singuilucan.
En conferencia de prensa, habló de las condiciones de las bibliotecas en el territorio hidalguense, ya que el mejoramiento físico corresponde principalmente a las presidencias municipales, mientras que a la federación y al estado les corresponde el equipamiento y la capacitación. Para este rubro optimizaron las herramientas digitales en el 47 por ciento de las 290 librerías, y pretenden intervenir el resto para el siguiente año.






