El histórico Salón de Plenos del Congreso de Hidalgo vive sus últimos días. Tras décadas como sede de debates, decisiones y reformas, el recinto será demolido luego de reportarse su daño estructural, poniendo fin a un ciclo que comenzó a fracturarse hace casi un año.
El proceso arrancó en noviembre de 2024, cuando el presidente de la Junta de Gobierno, Andrés Velázquez Vázquez, anunció una tercera remodelación. Sin embargo, al iniciar 2025, la historia cambió: los estudios técnicos y un recorrido con reporteros revelaron el deterioro del edificio —incluso, madrigueras de tlacuaches fueron halladas en su interior—.
La situación se agravó en mayo, cuando una granizada provocó desprendimientos en plafones. Para marzo, Velázquez confirmó que el salón sería demolido, aunque descartó más tarde la idea de un “Congreso itinerante” por su complejidad logística.
En septiembre comenzaron los preparativos y, finalmente, en octubre, la licitación fue adjudicada a Grupo Inelpro S.A. de C.V., por un monto de 4 millones 297 mil 411.82 pesos sin IVA. La firma, de origen pachuqueño, fue fundada por Juan Carlos Nava, actual presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Hidalgo.
Así, el Congreso de Hidalgo se despide de su recinto emblemático, inaugurado el 20 de mayo de 1986 durante la Legislatura 52, en presencia del entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado y el gobernador Guillermo Rossell de la Lama, símbolo de su historia política y arquitectónica, para dar paso a una nueva etapa en su sede legislativa.








